El riesgo país cayó cerca de los 500 puntos y llegó a una marca de 2018

Al mismo tiempo, los bonos soberanos en dólares avanzaron y los principales índices bursátiles reflejaron mejoras, lo que subraya un cambio de ánimo entre los inversores.

El riesgo país cayó cerca de los 500 puntos y llegó a una marca de 2018

Por: Andrés Figueroa

En una jornada marcada por un clima financiero favorable, el índice de riesgo país de Argentina volvió a descender y se ubicó cerca de la barrera de los 500 puntos básicos, un nivel que no se veía desde mediados de 2018. 

Este indicador, elaborado por JPMorgan y tomado como referencia por los mercados internacionales para medir la percepción de riesgo soberano, se situó este lunes alrededor de 514-517 puntos, tras cuatro sesiones consecutivas de bajas en los mercados globales y locales. Al mismo tiempo, los bonos soberanos en dólares avanzaron y los principales índices bursátiles reflejaron mejoras, lo que subraya un cambio de ánimo entre los inversores.

La caída del riesgo país se da en Buenos Aires y en las principales plazas financieras mundiales este 26 de enero de 2026, en medio de una semana que reúne vencimientos de deuda y expectativas sobre decisiones del Gobierno y el Banco Central. En simultáneo, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires -representada por el índice S&P Merval- mostró ganancias de más del 2 % y consolidó niveles por encima de los 3 millones de puntos, mientras que las acciones argentinas que cotizan en Wall Street también operaron al alza.

La mejora en los bonos de deuda soberana y el descenso del riesgo país son interpretados por algunos analistas como señales de mayor confianza en la capacidad de la Argentina para gestionar sus compromisos financieros.

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Este descenso del indicador no es casual: responde a un conjunto de factores vinculados tanto con la política económica local como con las condiciones financieras globales. En los últimos días, el Banco Central acumuló compras de reservas de divisas por varias sesiones consecutivas, lo que fortaleció parte de las expectativas de estabilidad cambiaria y mejoró la percepción de solvencia financiera ante los ojos de los agentes externos. Además, el mercado observa con interés la posibilidad de que el país vuelva a emitir deuda soberana en los mercados internacionales, algo que no ocurre de manera regular desde 2018 y que dependerá, en parte, de que el riesgo país se mantenga bajo ciertos umbrales que resulten atractivos para los inversores.

A pesar de la caída, expertos señalan que el riesgo país argentino sigue siendo alto en comparación con otros países de la región: incluso cerca de los 500 puntos, el país permanece muy por encima de economías consideradas menos riesgosas, como Uruguay, Chile o Brasil, cuyos indicadores están en niveles mucho más bajos. Esto refleja que, aunque hay una mejora relativa, persisten dudas estructurales sobre la estabilidad macroeconómica y las políticas de largo plazo. En este sentido, los analistas advierten que la concreción de emisiones de deuda y la normalización de la inserción en los mercados globales dependerán no solo de los niveles de riesgo país, sino también de decisiones fiscales y monetarias que generen mayor certeza entre los inversores.

El hecho de que el riesgo país esté cerca de perforar los 500 puntos este final de enero de 2026 abre una ventana de oportunidades y desafíos para el Gobierno y los mercados. Por un lado, si el descenso se mantiene y se consolidan señales de confianza, se podrían reanudar colocaciones de bonos argentinos en plazas como Nueva York, reduciendo la presión sobre las finanzas públicas y ampliando el acceso al crédito externo. 

Por otro, mantener estos niveles requerirá un seguimiento constante de variables como la inflación, la acumulación de reservas y el perfil de vencimientos de la deuda, temas que seguirán en primer plano durante las próximas semanas y meses en la agenda económica nacional. 

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