Por qué la carne aumentó casi el doble que la inflación general

La carne fue uno de los alimentos que más aumentó en 2025 y casi duplicó a la inflación general. Sequía, menos terneros y presión externa empujaron los precios.

Por qué la carne aumentó casi el doble que la inflación general

Por: Mariano Rivas

 Mientras la inflación en Argentina cerró 2025 en 31,5%, el precio de la carne vacuna avanzó a un ritmo mucho más alto. Según datos oficiales, las subas oscilaron entre 51% y 59,2%, casi el doble del promedio general. El fenómeno llamó la atención porque ocurrió en un año de desaceleración inflacionaria y con el consumo todavía golpeado.

El INDEC informó que en diciembre la inflación fue del 2,8% y que el año terminó con el índice más bajo de los últimos ocho años. Sin embargo, dentro del rubro alimentos -el de mayor peso en el índice- la carne fue el componente que más empujó los precios.

Según explicó Antonella Semadeni, economista de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), el aumento de la carne tuvo un impacto clave en el último tramo del año. En diálogo con Chequeado, señaló que "el aumento de la carne explicó 0,5 puntos del 2,8% de inflación de diciembre, y 2,2 puntos si se tiene en cuenta sólo el rubro alimentos".

Subas muy por encima del promedio

Los números oficiales muestran diferencias regionales, pero una tendencia clara. En el Gran Buenos Aires, la carne registró una suba interanual del 51%, mientras que en la región mesopotámica el incremento llegó al 59,2%. En todo el país, fue el segundo ítem que más aumentó en 2025, sólo detrás de los alquileres.

La menor oferta de ganado fue clave en el aumento de precios.

Al observar los cortes más consumidos, el salto fue aún mayor. Cinco cortes quedaron entre los productos con mayores subas del año: cuadril (72,6%), paleta (71,2%), nalga (69,7%), asado (69,4%) y carne picada (59,9%).

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Un relevamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) también mostró fuertes incrementos hacia fin de año. En diciembre, la carne vacuna aumentó 12,9%, el cerdo 10,6% y el pollo 6,3%. En la comparación interanual, la carne vacuna subió 52%, el pollo 67% y el cerdo 45%.

Menos carne disponible, el principal factor

La explicación central está del lado de la oferta. Un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) indicó que "el aumento en el precio de la hacienda en pie, que comenzó a registrarse a mediados de octubre, es el principal factor que está presionando al alza los valores en los mostradores".

El consumo repuntó levemente, pero sigue por debajo de 2023.

La menor disponibilidad de ganado está directamente vinculada a la sequía de 2023, que redujo la tasa de nacimientos de terneros y afectó el stock durante los años siguientes. A eso se sumaron problemas logísticos, como las lluvias que complicaron el traslado de hacienda por el mal estado de los caminos, según un informe de la Sociedad Rural Argentina (SRA).

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Aunque en 2025 el clima mejoró, la oferta no se recuperó de inmediato. Con mejores condiciones de alimentación, muchos productores optaron por extender el período de engorde, una decisión que retrasa la salida de animales al mercado interno.

Según la BCR, esta estrategia "constituye una señal contundente del alargamiento de los ciclos productivos, orientados a la obtención de animales más pesados, una mercadería cada vez más buscada para la exportación".

Precios internacionales y tensiones hacia adelante

El contexto externo también jugó su parte. A nivel global, la carne enfrenta una mayor demanda y una menor oferta, debido a problemas productivos en países clave como Estados Unidos, Australia y Brasil. La BCR estimó que los precios internacionales subieron en promedio un 40%, lo que presionó sobre el valor de la hacienda local.

Semadeni explicó que "el precio del ternero medido en dólares se ubica un 85% por encima del promedio de los últimos 20 años", y advirtió que esta situación puede generar tensiones en la cadena productiva.

"Si los frigoríficos tienen que vender a ese precio, con un poder adquisitivo que todavía no se recuperó, puede llegar a ser un problema. El desafío es ver hasta qué punto el poder adquisitivo va a convalidar estos aumentos", sostuvo.

El consumo, con una leve recuperación

A pesar de los aumentos, el consumo de carne vacuna mostró una pequeña mejora en 2025. De acuerdo con datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de Argentina (Ciccra), el consumo creció 1% respecto de 2024.

Sin embargo, todavía se mantiene 8% por debajo de los niveles de 2023. El promedio de consumo entre enero y noviembre de 2025 fue de 48,3 kilos por persona, frente a los 52,5 kilos de 2023. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, esta caída no implica una menor ingesta de proteínas, sino un reemplazo parcial de la carne vacuna por pollo y cerdo.

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