Las ventas por Pascuas no logran repuntar como otros años y el rubro panadero enfrenta un escenario cada vez más ajustado. Desde Mendoza, un empresario del sector habló con Radio Post y expuso números, hábitos de consumo y cambios que preocupan.
Consumo en baja y costos en alza: la mirada de un panadero en Semana Santa
En plena Semana Santa, uno de los momentos más fuertes del año para las panaderías, el movimiento comercial no alcanza a igualar temporadas anteriores. Según contó Walter Tirapu, titular de la panadería tradicional de Ciudad, Factoría, el nivel de ventas se ubica por debajo del año pasado, en un contexto donde el consumo sigue retraído.
Durante una entrevista en el programa Victoria de 8 a 11 por Radio Post, el empresario explicó que los días clave -jueves y viernes santo- mostraron una actividad importante, aunque insuficiente para revertir la tendencia general. "Estamos entre igual y un 10% menos que el año pasado", señaló al comparar los primeros números de 2026.
Menos consumo y compras más medidas
Los productos típicos de estas fechas mantienen su protagonismo, pero con cambios en la forma de compra. Las empanadas de vigilia lideraron las ventas en los primeros días, mientras que la rosca de Pascua concentra el interés hacia el fin de semana.
En ese segmento, Tirapu destacó que el producto logró sostenerse gracias a la innovación. Incorporaron nuevas variantes y presentaciones para atraer clientes, incluso con propuestas menos tradicionales. Esa estrategia permitió mejorar la rotación, aunque el volumen general sigue condicionado por el bolsillo.
En cuanto a los huevos de Pascua, el comportamiento es más impredecible. La demanda se concentra sobre el final, con compras impulsivas y una clara preferencia por opciones más económicas. "El fuerte es el sábado y domingo, no es algo que se compre con anticipación", explicó.
El clima, un factor que impacta directo
Más allá del calendario, hay otro elemento que influye de manera inmediata: la temperatura. En el rubro panadero, el clima puede cambiar el ritmo de ventas de un día para otro.
Según relató, jornadas más frescas impulsan el consumo de productos como facturas y tortitas, ideales para acompañar el mate. En cambio, días calurosos reducen notablemente la demanda. "Nos afecta muchísimo, es determinante", afirmó.
Cambios en los hábitos: menos tortas y eventos más austeros
Uno de los datos más llamativos es la transformación en los consumos asociados a celebraciones. Las tortas, históricamente centrales en cumpleaños y eventos, perdieron terreno frente a alternativas más económicas o caseras.
"El consumo de tortas cayó mucho. Hoy muchas familias optan por hacer una chocotorta o directamente reemplazarla por otras opciones dulces", explicó. Incluso en eventos grandes, como casamientos, la torta dejó de ser imprescindible.
Algo similar ocurre con los sándwiches de miga: la venta por volumen disminuyó considerablemente. Mientras antes se compraban grandes cantidades para reuniones, hoy predomina la compra individual o directamente la elaboración casera.
Costos fijos en alza y competencia desigual
El panorama se vuelve más complejo al analizar los costos. El empresario detalló que mantener el negocio implica afrontar gastos elevados en alquileres, servicios y personal. Solo en energía, mencionó cifras que superan ampliamente el millón de pesos mensuales en algunos casos.
A eso se suma la presión impositiva y la competencia informal. Tirapu advirtió sobre el crecimiento de elaboraciones sin controles ni cargas fiscales, lo que genera una diferencia de precios difícil de sostener para quienes están en regla.
"El problema no es el pequeño emprendedor, sino estructuras que se vuelcan a la informalidad para reducir costos", planteó.
Un sector en alerta
Con décadas de experiencia familiar en el rubro, el panadero describió el momento actual como uno de los más complejos. Si bien reconoció que siempre hubo crisis, remarcó que hoy la falta de consumo limita cualquier posibilidad de recuperación.
"Ya no hay mucho margen para ajustar. Si no se reactiva la economía, es muy difícil sostenerse", concluyó.



