El Gobierno avanzó con otra flexibilización del esquema cambiario y eliminó una restricción clave para consumos fuera del país. Qué implica en la práctica y a quiénes alcanza.
Chau al cepo: qué cambió para quienes usan la tarjeta en el exterior
El Gobierno nacional dio un nuevo paso en la flexibilización del cepo cambiario y eliminó una limitación que afectaba el uso de tarjetas de crédito en el exterior. La medida, que había sido implementada en el marco de los controles más estrictos sobre el acceso a divisas, modificaba la forma en que se computaban los gastos en moneda extranjera.
La decisión implica que ya no se aplicará una de las restricciones que impactaban directamente sobre los consumos fuera del país, especialmente en viajes o compras internacionales. En concreto, se trataba de un mecanismo que condicionaba el acceso al mercado oficial de cambios en función de los gastos realizados con tarjeta.
Hasta ahora, quienes utilizaban la tarjeta en dólares veían reducido su cupo mensual para adquirir divisas al tipo de cambio oficial. Es decir, esos consumos se descontaban del límite permitido para comprar dólares. Con el cambio dispuesto por el Gobierno, ese tope deja de verse afectado por los gastos en el exterior.
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La medida apunta a descomprimir una de las distorsiones más criticadas del esquema vigente, ya que penalizaba a quienes viajaban o realizaban pagos fuera del país, incluso cuando no accedían directamente al mercado cambiario para adquirir dólares.
En la práctica, esto significa que los consumos con tarjeta en moneda extranjera ya no restarán del cupo de USD 200 mensuales habilitados para la compra en el mercado oficial. Sin embargo, se mantienen otros recargos impositivos que encarecen este tipo de operaciones, como la percepción a cuenta de Ganancias y Bienes Personales.
El cambio se inscribe en una serie de ajustes que el equipo económico viene aplicando sobre las regulaciones cambiarias, con el objetivo de ir reduciendo gradualmente las restricciones sin desarmar por completo el esquema de control.
Desde el Gobierno sostienen que estas modificaciones buscan ordenar el sistema y generar condiciones más previsibles para los usuarios, en un contexto donde el mercado cambiario sigue siendo uno de los puntos más sensibles de la economía.



