China endurece su política arancelaria: cómo afecta a la Argentina

Desde el 1 de enero, el gigante asiático aplicará aranceles adicionales a las importaciones de carne vacuna que superen determinados cupos. La medida busca proteger a su sector ganadero y genera preocupación en Argentina y otros grandes exportadores.

China endurece su política arancelaria: cómo afecta a la Argentina

Por: Juan Manuel Lucero

China volverá a impactar de lleno en el comercio internacional de alimentos. A partir del 1 de enero, el país asiático aplicará aranceles adicionales de hasta el 55% a las importaciones de carne vacuna provenientes de Argentina, Brasil, Uruguay y Estados Unidos cuando los envíos superen los cupos establecidos. 

La decisión fue anunciada por el Ministerio de Comercio chino y apunta a frenar el ingreso de producto extranjero y proteger a su mercado interno.

Si bien la medida no tomó por sorpresa a los actores del sector, encendió señales de alerta en los principales países exportadores. China es actualmente el mayor importador de carne vacuna del mundo y un destino clave para el Mercosur, por lo que cualquier modificación en su esquema arancelario tiene un impacto directo en los flujos comerciales globales.

Según explicaron las autoridades chinas, el endurecimiento de la política comercial responde a la necesidad de estabilizar el mercado interno, afectado por una combinación de desaceleración económica, menor ritmo de consumo y un fuerte crecimiento de la producción local. 

China es uno de los principales compradores de carne a nivel mundial.

Este escenario derivó en una sobreoferta de carne y en precios deprimidos, con márgenes cada vez más ajustados para los productores chinos.

Durante los últimos años, China incrementó de manera significativa su capacidad productiva en el sector ganadero, al tiempo que la economía comenzó a mostrar señales de menor dinamismo. Esa combinación redujo la demanda relativa y dejó excedentes en el mercado interno, un fenómeno que el gobierno de Pekín busca corregir mediante herramientas arancelarias.

Ver también: Más de 1 millón de bonaerenses sin luz por fallas de Edesur

A pesar de ese contexto, las importaciones continuaron en alza, consolidando a China como el principal destino mundial de la carne vacuna. Países como Argentina, Brasil y Uruguay se beneficiaron de esa demanda sostenida, pero también quedaron más expuestos a cambios regulatorios. El nuevo esquema de aranceles apunta precisamente a desalentar el ingreso de volúmenes excedentes, encareciendo las compras externas que superen los límites fijados.

Aunque el Ministerio de Comercio chino aún no difundió el detalle de los cupos, el mensaje fue contundente: China priorizará la protección de su mercado interno en sectores considerados sensibles para la seguridad alimentaria.

El gobierno chino busca proteger el mercado interno.

Para Argentina y sus socios regionales, la medida introduce un escenario de mayor incertidumbre en un mercado estratégico, tanto por volumen como por valor agregado. La carne vacuna es uno de los principales productos de exportación hacia China, y un arancel del 55% representa un fuerte golpe a la competitividad de los envíos.

El impacto final dependerá de cómo se definan los cupos, qué cortes queden alcanzados por las tarifas más elevadas y la capacidad de las empresas exportadoras para redirigir ventas hacia otros mercados. También será clave el rol de las negociaciones bilaterales que puedan abrirse para morigerar el efecto de la decisión.

Ver también: Miles de acreditaciones en pesos y dólares "por error"

La suba de aranceles no solo encarecerá el producto, sino que también obligará a revisar la planificación comercial, los precios de referencia y los márgenes proyectados para el próximo año. En un contexto global marcado por un mayor sesgo proteccionista, la decisión de China se suma a otras medidas recientes, como los ajustes arancelarios aplicados a productos lácteos europeos, y refuerza una estrategia más defensiva en materia alimentaria.

Por ahora, las autoridades chinas no brindaron precisiones sobre eventuales excepciones, mecanismos de compensación ni posibles revisiones futuras del esquema, lo que mantiene en vilo a los principales países exportadores de carne vacuna.

Esta nota habla de: