Un estudio de Capital Humano reveló que continúa bajando el ausentismo, pero el 29% de las faltas son injustificadas.
El ausentismo laboral cae a uno de los niveles más bajos desde 2012
Según el último informe de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), elaborada por el Ministerio de Capital Humano, el 12,6% de los trabajadores faltó al menos una jornada durante el mes relevado. La cifra consolida cinco trimestres consecutivos de caída y sólo es superada, en toda la serie iniciada en 2012, por el registro del tercer trimestre de 2019.
El informe oficial vincula la reducción del ausentismo con el escenario macroeconómico y la inestabilidad laboral. El análisis técnico sostiene que la baja no se explica por un solo sector ni por una causa puntual, sino que se manifiesta de manera transversal en el mercado formal.
Incluso las ausencias justificadas por enfermedad muestran retrocesos. Para el Ministerio, el aumento del riesgo de perder el empleo en contextos de fragilidad económica influye en la decisión de asistir al trabajo aun en situaciones que antes hubieran derivado en una falta.
Podés leer: Qué decía el artículo 44, que el gobierno decidió eliminar de la Reforma Laboral
Durante el tercer trimestre, el 61% de las empresas privadas de los principales aglomerados urbanos registró al menos un empleado ausente en el mes. Dentro de esas firmas, el 12,6% de la dotación faltó al menos un día, con un promedio de 4,9 jornadas perdidas por trabajador ausente.
Si se mide el impacto total sobre la capacidad productiva, el ausentismo representó el 2,9% de las jornadas laborales mensuales del conjunto de empresas, incluidas aquellas que no registraron faltas.
En cuanto a las causas, el 50,5% de las inasistencias respondió a enfermedades; el 18,7% fue sin justificación; el 10,3% obedeció a razones personales; y el 5,2% a accidentes laborales. El resto se distribuyó entre motivos de baja incidencia como estudios, nacimientos, defunciones, matrimonio, cuestiones gremiales o sanciones.
Aunque la tendencia es descendente en general, no todos los sectores muestran el mismo comportamiento. Transporte, almacenaje y comunicaciones encabeza el ranking con un 16% de su personal ausente al menos una vez en el mes. La industria también supera la media, con un 15%. En el extremo opuesto, comercio, restaurantes y hoteles registra el menor nivel, con un 10,9%.
El tamaño de la empresa también influye: a mayor cantidad de empleados, mayor proporción de ausencias. La EIL confirma así una relación directa entre dimensión organizacional e incidencia del fenómeno.
Productividad y costos
Desde la Secretaría de Trabajo subrayan que la reducción del ausentismo tiene efectos directos en la eficiencia. Cada jornada perdida implica una merma en la producción prevista y, en consecuencia, en los ingresos de la empresa. Al mismo tiempo, las faltas no cubiertas por el marco normativo pueden traducirse en descuentos salariales para el trabajador.
El informe reconoce que una parte de las ausencias es inevitable -enfermedades o contingencias familiares-, pero señala que existen márgenes de mejora, especialmente en las faltas injustificadas o en los accidentes laborales, que podrían reducirse mediante mayor prevención y coordinación interna.
Te puede interesar: Reforma laboral: el Gobierno retira el artículo sobre licencias médicas



