El reconocido enólogo habló en Radio Post sobre la caída del consumo, el impacto en los vinos de menor precio y los desafíos que enfrenta la vitivinicultura mendocina.
Vigil: "El vino no es como otras bebidas, hasta puede ser bueno para la salud"
Este lunes, el enólogo Alejandro Vigil habló en Radio Post (92.1 en el Gran Mendoza y San Martín, 96.9 en Luján de Cuyo y 96.7 en La Paz), en el programa A pesar de las llamas, donde describió el complejo momento que atraviesa la vitivinicultura mendocina, atravesada por la caída del consumo interno, dificultades financieras en bodegas y pérdida de competitividad.
En ese marco, advirtió que el escenario responde a factores locales e internacionales y señaló: "El sector está en una situación de coyuntura internacional y nacional que conocemos: crisis, retroceso con guerra y una caída de consumo muy potente".
Vigil relativizó que el fenómeno responda únicamente a un cambio generacional y sostuvo que se trata de un problema más profundo. "No lo atribuyo a los jóvenes: en general se está bebiendo menos alcohol y se es más específico en el momento de beber", explicó, y agregó que el deterioro no se limita al vino: "No está cayendo solo el vino, está cayendo la carne. Es algo más grave y profundo".
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Uno de los puntos más sensibles, según el enólogo, es la situación de las bodegas que operan en los segmentos de precios más bajos. "Normalmente los que mayores problemas tienen son los que estaban en el bajo precio, con rentabilidad bajísima. Ahí está el 70 u 80% de nuestra vitivinicultura: vinos de mesa o de la base de la pirámide", señaló, y advirtió que ese segmento es el más golpeado por la retracción del consumo.
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En cuanto a la salida de la crisis, Vigil puso el foco en la competitividad fiscal y en el peso de los impuestos. "Esa caída del consumo es una coyuntura que tiene que ver con la economía. Bajar precios hoy es imposible cuando tenés más del 50% que se va directo al Estado", remarcó. En esa línea, fue contundente: "Estoy mucho más de acuerdo con los cambios fiscales que con los laborales".
Finalmente, defendió el rol estructural del vino en la economía mendocina y lanzó una advertencia hacia adelante. "La vitivinicultura es la industria madre", sostuvo, y concluyó: "Si no empujamos por reformas realmente impositivas que nos permitan salir a competir, vamos a seguir creciendo en problemas financieros y distintas bodegas".
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