El cruce entre Real Madrid y Benfica por los playoffs de la UEFA Champions League ya quedó atrás en lo estrictamente futbolístico, pero la polémica que lo rodeó sigue generando ruido en Europa. El conjunto merengue se impuso en ambos partidos de la serie y avanzó de fase, aunque el foco mediático estuvo puesto en el cruce entre Vinícius Júnior y Gianluca Prestianni, tras la denuncia del brasileño por una supuesta discriminación racista, destaca el portal Bitbol.co.
En los días posteriores al encuentro disputado en Lisboa, Prestianni negó haber discriminado a Vinícius, mientras que desde el entorno del Real Madrid sostuvieron la versión del extremo brasileño. Las versiones cruzadas escalaron rápidamente y terminaron en una decisión que generó fuerte malestar en el cuadro luso: la FIFA resolvió suspender al argentino para el partido de vuelta en el Santiago Bernabéu, aun sin pruebas concluyentes, una medida que en Benfica consideraron desmedida y apresurada.
%uD83D%uDC40 "Repudio cualquier tipo de discriminación. Si Prestianni es culpable, conmigo acabó".
%uD83D%uDE35 "Amo a Álvaro, pero quien tomó la postura correcta fui yo, no él".
%uD83D%uDC49 MOURINHO, TAJANTE con las ACUSACIONES sobre su persona por NO CONDENAR el INCIDENTE con VINICIUS. pic.twitter.com/LEFKLkwTen
— El Chiringuito TV (@elchiringuitotv) March 1, 2026
Tras todo lo ocurrido, quien decidió romper el silencio fue José Mourinho, que habló en conferencia de prensa luego del partido previo al duelo con Gil Vicente. El entrenador portugués dejó en claro su postura y explicó cómo encaró públicamente el conflicto: "Quiero a Álvaro Arbeloa y lo seguiré queriendo, pero creo que fui yo quien tomó la decisión correcta, no él. Lo comenté en la rueda de prensa, cuando me confrontaron con las declaraciones de Álvaro y un jugador en la acusación contra Prestianni y la defensa del jugador del Real Madrid".
En esa misma línea, Mourinho profundizó su mirada equilibrada sobre el conflicto: "Incluso antes usé la terminología ‘No quiero vestir ni la camiseta roja, de Benfica, ni la blanca, del Real Madrid'. Quiero ser imparcial en un caso que podría ser muy grave". El técnico dejó en claro que su intención nunca fue proteger a un club por sobre otro, sino sentar una postura basada en principios y no en escudos.
Al referirse directamente a Gianluca Prestianni, el acusado por Vinícius, Mourinho fue todavía más tajante y explicó el sentido de sus palabras: "Lo que dije, para que puedan tomarse diez minutos para leer la declaración, se refiere a la presunción de inocencia. Si, como ciudadano, soy una persona que repudia cualquier tipo de prejuicio o idiotez, digo que yo hice esto y otros no". Un mensaje que buscó separar la condena moral del fallo deportivo.
El portugués fue aún más claro al marcar el límite que no está dispuesto a cruzar: "Si, lo repito muchas veces, mi jugador no respetó estos principios, que son míos y del Benfica, su carrera con un entrenador llamado Mourinho y en un club como el Benfica llega a su fin". Una advertencia directa que deja en evidencia la gravedad que tendría el hecho en caso de comprobarse.
Mourinho.
Mourinho también cuestionó la sanción aplicada al futbolista argentino y apuntó contra los organismos: "No soy un erudito, pero tampoco un ignorante, y la presunción de inocencia es un derecho. Si quieren que repita lo que repudio veinte veces, lo haré". En ese sentido, fue crítico con la decisión tomada antes de que se esclarezcan los hechos.
Finalmente, el entrenador cerró con la frase que resume su postura y que volvió a sacudir al fútbol europeo: "Sigo con el ‘si', por desgracia, la UEFA, al retirar al jugador del juego, encontró el artículo 4206328 como motivo de suspensión, y tampoco incluyó el ‘si' que debería haberse incluido. Si el jugador es realmente culpable, nunca lo miraré como lo he hecho y punto final para mí, pero tengo que poner muchos ‘si' delante". Un cierre contundente que deja en claro que el caso está lejos de cerrarse.
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