El palco de Román bajó sus cortinas mientras los hinchas se retiraban molestos del estadio por el 1-1 ante Gimnasia de Mendoza y se desató una oleada de reacciones.
La reacción de Riquelme en el palco en el empate con el Lobo
El palco de Román bajó sus cortinas mientras los hinchas se retiraban molestos del estadio por el 1-1 ante Gimnasia de Mendoza y se desató una oleada de reacciones.
Una vez más, Boca se retiró silbado de La Bombonera. Con apenas una alegría en siete fechas del Clausura y un rendimiento apático en cancha, muy por debajo de lo esperado, sigue acumulando reproches de los hinchas que suelen descargar su bronca en el corralito de Claudio Úbeda. Otros, incluso, se animan a gritar más arriba, hacia el palco de Juan Román Riquelme, quien decidió no mirar aquella escena de reprobación total.
Mientras la gente vaciaba cada escalón del estadio, muy molesta por el 1-1 frente a Gimnasia de Mendoza, que significa el tercer empate en hilera como local, el palco del ídolo y presidente bajó abruptamente sus cortinas y quedó completamente cerrado.
La imagen viral del palco de Riquelme con las cortinas bajas después del 1-1 de Boca ante Gimnasia de Mendoza %uD83D%uDD35%uD83D%uDFE1
%u27A1%uFE0F Es una escena que suele repetirse cuando el actual presidente del club necesita privacidad para conversar con quienes lo acompañan allí
Si bien es una práctica frecuente de Román, sobre todo en los entretiempos o en determinados pasajes en los que necesita privacidad para charlar con sus cercanos sobre alguna cuestión futbolística, sin que las cámaras tomen sus dichos o movimientos, sorprendió entre los bosteros este hermetismo absoluto.
Hubo opiniones de todo tipo, en las tribunas y en las redes sociales. Muchos fanáticos decidieron no hacer de este episodio un problema mayor, mientras que otros lo cuestionaron y exigieron que tanto él como el resto de los dirigentes den la cara.
Claro está que el palco de Riquelme seguirá cerrándose y abriéndose de par en par en cada uno de los partidos de Boca como local. Pero, mientras las victorias brillen por su ausencia, seguirán poniendo en jaque su silencio y su actitud huidiza.
La Pulga puso el empate parcial y luego el 4-2 decisivo de las Garzas en el clásico del Sol. De esta manera, llegó a 22 años ininterrumpidos registrando tantos.