Un mendocino víctima de un escrache en Facebook

Tiene 32 años, estaba en la puerta de un colegio de Godoy Cruz y fue confundido con un presunto pedófilo de Buenos Aires. Se lo llevaron detenido: “Estoy hecho mierda”.

Un mendocino víctima de un escrache en Facebook

Por:Leonardo Otamendi
Editor Post

Las redes sociales muchas veces aportan y suman para situaciones solidarias y comprometidas, para despertar consciencias y también para escrachar a alguien que ha realizado algo incorrecto, ya sea esa persona un ciudadano común, un funcionario o empresario. Pero en algunas ocasiones el escrache público puede ser una arma de doble filo y dañar a alguien sin desearlo.

Esto le sucedió a Sebastián Gulino, de 32 años, un remisero que como “changa” promociona figuritas en los colegios de Mendoza desde hace años.

Aquí Sebastián Gulino con Fede Bal.

¿Qué le pasó? Hace un tiempo alguien publicó en Facebook que un hombre intentó robar un niño en una escuela de Luján. Subió ese posteo con la foto de ese sujeto. La mujer que hizo la publicación tuvo intenciones de escrache y también de advertencia. Pero Luján no era de Cuyo, el supuesto hecho ocurrió en la provincia de Buenos Aires.

Gulino tiene la mala suerte de ser muy parecido a este hombre. No sólo que lo confunden y le dicen cosas, también se lo llevaron demorado a una comisaría de Godoy Cruz.

“Estoy hecho mierda”, comenzó diciendo Gulino. El lunes, alrededor de las 13.15, estaba repartiendo figuritas en la puerta del Colegio San Vicente Ferrer (frente a la plaza de Godoy Cruz). Se las doy a los padres, no a los niños para evitar problemas. Ya me conocen en todas las escuelas porque hace mucho que me dedico a esto”, explicó.

Mientras realizaba la promoción vio que una madre le tomó una foto. “Yo sigo repartiendo figuritas y hablando con otros padre. Entonces me acerco a esa chica y le pido que si me va a escrachar que ponga los datos míos y a qué me dedico. Me dijo que no le importaba porque no me conocía”, recordó.

Minutos después sucedió algo inesperado. “Cayeron dos policías y me dijeron que los tenía que acompañar. Yo no tenía documentos y el parecido con ese hombre, me jugó en contra”, se quejó durante una charla con el Post.

Lo trasladaron a la comisaría Séptima, ubicada al lado del colegio, y según él lo tuvieron 5 horas demorado en averiguación de antecedentes. “No le deseo a nadie lo que viví. Le dijeron a mi abogado que por las redes sociales estaba circulando la foto de un hombre que raptó a un niño en Luján”.

Pero lo peor fue lo que vivió en el calabozo, de acuerdo a su relato. “Lo que me dijeron los milicos fueron terribles. ‘No sabés las cosas que les pasa a los violines como vos cuando los llevan allá arriba (la cárcel)’. Me puse muy mal porque era todo muy injusto”, reflexionó Gulino.

Por último, culpa de ese parecido y por lo que tuvo que pasar, expresó: “No le deseo a nadie que viva algo parecido a esto”.

Esto escribió en su muro:

El de la izquierda es Gulino