La joya natural escondida en Potrerillos que conquista a los senderistas

El pequeño salto de agua atrae a visitantes por su tranquilidad, su paisaje serrano y su fácil recorrido, y se presenta como una alternativa ideal para escapadas al aire libre.

La joya natural escondida en Potrerillos que conquista a los senderistas

Por: Franco Cerroni

En medio de los paisajes imponentes de montaña que ofrece Mendoza, existe un rincón natural que sorprende por su tranquilidad y belleza. Se trata de la Cascada de Piedras Blancas, también conocida como Cascada Escondida o "número dos", un pequeño salto de agua ubicado en la Quebrada del 55 cerca de Potrerillos, Luján de Cuyo, que cada vez despierta más interés entre senderistas, aventureros y amantes de la naturaleza.

De acuerdo a la información turística de la Municipalidad de Luján, esta cascada forma parte de un conjunto de tres saltos de agua de la zona y ocupa el segundo lugar tanto en ubicación como en tamaño. Aunque no posee una gran altura, su entorno rocoso y la calma del lugar la convierten en una experiencia diferente para quienes buscan escapadas cortas cerca de la montaña mendocina.

El paisaje serrano y las aguas cristalinas convierten al lugar en una escapada ideal. 

Un oasis natural entre montañas

La Cascada de Piedras Blancas tiene una caída de agua de aproximadamente seis metros. Durante el verano, muchos visitantes aprovechan el lugar para refrescarse y disfrutar del paisaje serrano, rodeado de formaciones rocosas y vegetación típica de altura.

A pesar de que sus aguas invitan a sumergirse, recomiendan no consumirlas debido a la posible presencia de minerales disueltos y al tránsito de animales en la zona.

El sitio suele ser menos concurrido que otros atractivos turísticos de montaña, algo que suma encanto para quienes prefieren lugares más tranquilos y alejados de las grandes concentraciones de turistas.

El recorrido hacia la cascada es de baja dificultad y apto para toda la familia.  

Cómo llegar a la Cascada de Piedras Blancas

El acceso más recomendado es a través de la Ruta Nacional 7, considerado el camino más seguro para llegar hasta la quebrada.

También existe otro ingreso desde la zona de Manantiales, en El Salto, aunque no es aconsejado debido a que atraviesa una cantera. Además del riesgo adicional, para utilizar ese acceso se necesita un permiso especial otorgado por las familias que administran esas tierras.

La cascada se encuentra cerca de sectores frecuentados por deportistas y escaladores, especialmente quienes realizan ascensos al Cerro Cabras o visitan la zona de escalada conocida como "La Ola".

Senderismo accesible para toda la familia

Uno de los grandes atractivos de este paseo es que no requiere una preparación física exigente. El recorrido es corto y de baja dificultad, ideal para realizar en familia o con personas que recién comienzan a hacer trekking.

Datos útiles del recorrido

El recorrido tiene una distancia estimada de 3,5 kilómetros, con un desnivel positivo de 70 metros y una altitud máxima de 1.799 metros sobre el nivel del mar. La exigencia física es baja, la dificultad es fácil y el tiempo estimado de caminata va de una a dos horas.

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La cascada atrae a senderistas, escaladores y amantes de la naturaleza en Mendoza.  

Un rincón poco conocido para descubrir

La Cascada de Piedras Blancas demuestra que Mendoza todavía guarda pequeños tesoros naturales alejados de los circuitos más populares. Entre senderos, montañas y agua cristalina, este rincón ofrece una propuesta ideal para quienes buscan conectar con la naturaleza y descubrir paisajes distintos a pocos kilómetros de la ciudad.

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