Se trata de una competencia internacional de tecnología satelital que reunió a 40 universidades.
Un equipo argentino quedó entre los 5 mejores en una competencia de la NASA
Diez estudiantes del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) lograron ubicarse entre los cinco mejores equipos del mundo en la CanSat Competition 2026, una de las competencias universitarias de tecnología satelital más importantes a nivel internacional auspiciada por la NASA. La final se desarrolló en Virginia, Estados Unidos, y reunió a representantes de 40 universidades.
El equipo argentino finalizó en el quinto puesto de la clasificación general y fue el único representante de América Latina en alcanzar el Top 5. Antes quedaron equipos de Tailandia, Estados Unidos y de Indonesia.
Desde el 2004 la CanSat Competition desafía a estudiantes universitarios a diseñar, construir y operar un prototipo de satélite capaz de cumplir una misión específica durante un lanzamiento, descenso controlado y recuperación de datos. La evaluación contempla aspectos técnicos y de gestión de proyectos, integrando conocimientos de ingeniería, electrónica, programación, comunicaciones y estructuras.
En diálogo con La Nación Emanuel Agustín Albornoz, líder del equipo destacó la continuidad de los resultados obtenidos por la organización SEDS ITBA en los últimos años: "quinto lugar en 2024, primer puesto en 2025 y nuevamente quinta posición en 2026".
Durante varios meses, los alumnos trabajaron en el diseño y construcción integral del satélite, replicando metodologías utilizadas en proyectos espaciales profesionales. Entre los principales desafíos se encontraron el desarrollo de un sistema de parapente para el descenso controlado del dispositivo y las dificultades logísticas derivadas de fabricar componentes desde Argentina.
La complejidad de la misión también representó una exigencia adicional. Según explicó Albornoz, el satélite debía ser lanzado a 1.000 metros de altura, desplegar un parapente durante el descenso, dirigirse hacia un punto determinado, transmitir telemetría en tiempo real y proteger un huevo que debía llegar intacto al suelo.
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El equipo también debió resolver un inconveniente técnico pocas horas antes de la final. Durante el ensamblaje del satélite en Virginia, un error en la conexión de un componente provocó la quema del microcontrolador principal. Sin embargo, los estudiantes consiguieron reemplazar la pieza y restaurar el funcionamiento del sistema a tiempo para competir.
El grupo estuvo integrado por estudiantes de las carreras de Ingeniería Mecánica, Electrónica, Informática e Industrial, quienes trabajaron de manera interdisciplinaria en el diseño, validación y puesta a prueba del prototipo.



