Así lo dictaminó un fallo de la Justicia en la Ciudad de Buenos Aires. Si bien el hombre murió, la tabacalera que comercializa Marlboro deberá indemnizar a la familia.
Fumó durante 50 años, demandó a la tabacalera y su familia cobró 43 millones
Daniel Sieira tenía 14 años cuando empezó a fumar. Era 1962 y fumó 20 cigarrillos por día durante más de 50 años. Décadas después sufrió un infarto, fue sometido a una angioplastia y llevó su caso a la Justicia. A mediados de junio de este año, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de Buenos Aires ordenó que la tabacalera Massalin Particulares S.R.L indemnice a su familia con $43.300.000 millones más intereses.
Según consta en el fallo de la sentencia, Sieira padecía una fuerte dependencia a la nicotina y había intentado abandonar el hábito en distintas oportunidades sin éxito.
En noviembre de 2012 sufrió un infarto agudo de miocardio y debió ser sometido a una angioplastia con colocación de tres stents. Las pericias médicas incorporadas al expediente concluyeron que el tabaquismo fue un factor central en el desarrollo de sus enfermedades cardiovasculares y respiratorias. El hombre falleció durante el transcurso del proceso judicial y la demanda fue continuada por sus herederas.
El fallo de la Cámara
La Sala B de esa Cámara Nacional resolvió hacer lugar parcialmente a la demanda contra la tabacalera. Dos de los tres jueces entendieron que el reclamo había sido presentado dentro del plazo legal y que existían pruebas suficientes para vincular los daños sufridos por el demandante con el consumo sostenido de cigarrillos.
Los magistrados consideraron acreditado que la empresa incumplió su deber de informar de manera adecuada sobre los riesgos asociados al consumo de tabaco y sobre el carácter adictivo de la nicotina. Además, señalaron que "la dependencia desarrollada por el fumador debía ser tenida en cuenta al momento de analizar su conducta".
En uno de los pasajes del fallo, la Cámara sostuvo que la adicción "afectó la capacidad de autodeterminación del actor", por lo que rechazó el planteo de que se trató únicamente de una decisión libre e individual del consumidor.
Como resultado, el tribunal fijó una indemnización integrada por $15 millones por incapacidad sobreviniente, $3 millones para tratamiento psicoterapéutico, $300.000 por gastos médicos y de asistencia, $10 millones por daño moral y $15 millones en concepto de daño punitivo. En total, la condena ascendió a $43.300.000 millones, más los intereses correspondientes.
Qué dijo la Justicia sobre la información al consumidor
Uno de los ejes de la sentencia fue el análisis de la información brindada por las tabacaleras durante las décadas en las que Sieira comenzó y consolidó su hábito de fumar.
Los jueces remarcaron que cuando el demandante empezó a consumir cigarrillos no existían advertencias en los paquetes ni normativas. También valoraron que durante esos años la publicidad asociaba el consumo de tabaco con imágenes positivas y no advertía sobre la posibilidad de desarrollar una adicción.
A partir de ese análisis, concluyeron que la empresa incumplió obligaciones vinculadas a la protección de los consumidores y que ese incumplimiento tuvo incidencia en el caso.
Las leyes que llegaron después
La regulación del tabaco en Argentina avanzó varios años después de que Sieira comenzara a fumar.
En 1986 se estableció la obligación de incluir en los paquetes de cigarrillos la leyenda "El fumar es perjudicial para la salud", una advertencia que hasta entonces no formaba parte de los envases.
Más adelante, en 2011 se sancionó la Ley 26.687 de Regulación de la Publicidad, Promoción y Consumo de los Productos Elaborados con Tabaco. La norma impuso restricciones a la publicidad, fijó reglas para los espacios libres de humo y para prevenir la "iniciación en el tabaquismo, especialmente en la población de niños y adolescentes".
El fallo completo
Ver: Psicólogos de Mendoza denuncian que cobran dos o tres veces menos



