Clases en casa: crecen las "escuelitas blue" en todo el país

Padres del mismo grado se organizan y contratan docentes pero no para clases de apoyo sino para que den clases de todo el programa. "El zoom no sirve", aseguran.

Clases en casa: crecen las "escuelitas blue" en todo el país

Por:Ana Montes de Oca
Periodista

"Volvimos a Heidi", describió Agostina Ferro, una mamá que, ante la falta de clases y la poca virtualidad que tenía su hija, decidió contratar una maestra particular pero no para que le diera clases de apoyo a su hija sino para que le diera todo el programa de segundo grado. Una institutriz.

Cuando otras mamás de su grupo se enteraron se unieron y, aunque es un grupito chico, se convirtió en una escuela paralela: la escuela blue. Hace unos días posteó en twitter que el grupo estaba creciendo y no paró de tener comentarios a favor de la iniciativa. 

Hay, incluso, un perfil en Twitter llamado Educación Blue, que gana cada día más seguidores. Allí repostean las malas experiencias de cientos de padres que, como Agostina, consideran que "uno o dos zoom por semana no es educación". 

La idea de juntarse tres, cuatro o cinco padres de niños de la misma edad y pagar a uno o dos docentes para que les enseñen a los chicos el programa completo del grado, se está convirtiendo en una opción para muchos niños.

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"Yo nunca fui partidaria del home schooling, pero cuando vi cómo eran las clases virtuales de mi hija me puse a pensar una opción porque veía que era un año perdido, y esto fue una solución enorme", contó Agostina al Post.

Las primeras escuelas blue que nacieron fueron por la falta de guarderías. Solucionó el problema de los padres que seguían trabajando y también el de las miles de maestras jardineras que se quedaron sin empleo. Comenzaron formando grupitos y contratando una maestra de jardín que no sólo los cuidara sino que además les enseñara. Los padres ponen su casa una vez o dos cada uno y entonces los llamaron "jardines itinerantes".

Con la escuela primaria no es igual, porque no se trató de ver con quien dejan a los chicos, sino de una necesidad de los padres (y de los chicos) de no perder el año educativo.

"En el grado de mi hija durante los primeros meses no hacían casi nada, después fueron sumando zooms pero los chicos no se enganchan, hablan todos al mismo tiempo y sienten que nadie los escucha, así que de apoco fueron perdiendo el interés. Hay chicos que no querían levantarse para las clases virtuales, los bajoneo mucho", describió Agostina.

Pero cuando comenzaron a tener las clases con la maestra en casa todo cambió: "Para mi hija fue un cambio rotundo, la esperaba feliz, y el tener una compañerita también la ponía re pila y empezó a tener interés en el estudio y en las tareas".

Además, cuenta que también fue una solución para muchos docentes que, por la pandemia, no pudieron tomar cargo y se quedaron sin trabajo. Además, ganan mucho más, porque cobran por dar dos horas tres veces por semana, lo mismo que por estar todo el turno los cinco días en la escuela.

La opción que implementaron Agostina y otros padres en Buenos Aires va sumando interés en todo el país, pero claro, es una opción para los chicos de clase media o clase alta y, además, los padres incluso empujan a que aprendan más.

"Lo primero que vimos es que los programas son muy malos, muchos de los padres les pedimos a las maestras que complementen, que les den un poco más, yo no quiero nivelar a mi hija para abajo. Pero eso va a traer consecuencias, ¿cómo van a hacer para volver a armar un grado con chicos que han tenido una educación tan desigual? Incluso los de la escuela de mi hija, que es privada y todos los chicos son de familias de cierto poder adquisitivo, mucho padres los dejaron con las clases virtuales del colegio y esos compañeritos no van a tener el mismo nivel que los que pusimos maestras", explicó.

Agostina también contó que la única certeza que hay respecto de la educación es que el sistema educativo va a tener que adaptarse a los niños, y no al revés. "Supongamos que se implementen ya como normalidad las clases virtuales ¿quién va a pagar clases virtuales en un colegio de acá si podés elegir un colegio de España, por ejemplo?", advirtió.

Para este año, muchos padres copiaron la idea y le siguen consultando cómo organizarse para poner una escuela blue: "es increíble la repercusión y a mí realmente me alegra porque al fin los padres empezamos a tener decisión en la educación de nuestros hijos. Yo pagué la matrícula este año pero no voy a pagar las cuotas, ni siquiera sabemos si la escuela que pagamos va a cerrar porque se cerraron un montón", comentó.

Las clases virtuales desconectaron a los chicos 

"Pagué la matrícula porque el sistema te obliga a que el niño esté escolarizado, pero que un niño esté escolarizado no es que vaya a una escuela, es que tenga clases, aprenda y socialice con otros niños, eso se los damos también en casa. Yo creo que este año se van a terminar de afianzar otros tipos de educación en casa porque las clases virtuales fallaron y el sistema educativo va a tener que cambiar, Todavía hay muchos padres que no reaccionan pero yo creo que de a poco todos vamos a ver que es necesario cambiar porque la educación ya venía siendo mala y ahora se demostró que es un desastre."

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