La dramática falta de agua en Mendoza

El Dique Potrerillos tiene su nivel más bajo. La escasez hídrica se profundiza en la provincia y hay preocupación.

La dramática falta de agua en Mendoza

Por:Matías Sosa
Periodista

Desde hace años, el Departamento General de Irrigación (DGI) y el Gobierno de Mendoza hacen hincapié e insisten en la preocupante situación que vive la provincia por la falta de agua. La sequía se profundizó en la últifma década y los números del periodo 2021-2022 son preocupantes, pero además anticipa lo que vendrá... dado que estiman peores registros para la próxima temporada. Una postal desoladora.

Rubén Villodas, director de Gestión Hídrica de Irrigación, le expresó al POST que el escurrimiento del Río Mendoza tuvo en la temporada 2021-2022 el peor registro en los últimos 50 años. La cuenta entrega en una temporada de riego completa 1.400 hectómetros cúbicos de agua y viene trayendo alrededor de 780. En otros cauces fueron "los peores en los 117 años de registros que tenemos. Probablemente, la próxima temporada 2022-2023 tenga peores números".

Qué pasa con Potrerillos

Actualmente, al primero de octubre, la cantidad de agua del Dique Potrerillos era de 233 hm3 (hectómetros cúbicos, que representan un millón de metros cúbicos). Eso significa el nivel más bajo de la historia y que seguirá disminuyendo en los próximos meses. 

Eso se debe principalmente a las pocas nevadas de importancia durante el invierno, a pesar del "boom" de unos días donde Alta Montaña se visitó de blanco. Que se traslada a la poca agua que trae el Río Mendoza.

Según estudios de 2017, la capacidad total del dique es de 392 hm3 aunque en las próximas semanas Irrigación tendrá el resultado de una prueba volumétrica realizada este año para saber el nuevo registro, que se estima que tenga números menores. Esto quiere decir que se encuentra casi en un 60% de la cantidad de agua que puede albergar.

Ver más: Suarez proyecta solucionar la falta de agua en los próximos 50 años

Además, Villodas explicó que al dique "ingresan 13 metros cúbicos por segundo y salen 30 metros cúbicos por segundo". Un porcentaje considerable de agua va dirigida hacia la Central Térmoeléctrica de Luján de Cuyo, luego regresa al Río Mendoza, y otra parte va para el consumo.

El Dique Potrerillos, con niveles muy bajos.

Según el registro que brindó Irrigación al POST, en 2006 había 333 hm3 de cantidad de agua en el Dique Potrerillos el 1° de octubre. En la misma fecha, en 2010, fueron 370 hm3. En 2012, 350 hm3. Pero los últimos años la reducción fue notable: 300 en 2019, 264 en 2021 y 233 hm3 este año.

"No está bien comparar números concretos con otros años, dado que a veces hubo 20% más, por ejemplo un 80%  de agua en el dique, pero en ese momento el riego había empezado un mes antes. Entonces no sólo había más agua sino que ya se estaba regando", especificó.

La estrategia

En términos generales, el 90% del agua de Mendoza está destinada al agro y un 7% al consumo de la población. Lo que se busca es reducir las pérdidas, aunque aclaran que significa "mucho tiempo, mucha inversión, muchos cambios culturales y de consumo. El hecho de que haya sequía quiere decir que se riega mejor porque se usa el agua con más eficiencia".  

La "oferta de agua" para la provincia viene casi exclusivamente de la mano de la nieve. Y claro está, nadie puede hacer que haya más nevadas. 

Mendoza padece las complicaciones de la sequía.

Pero Irrigación sí puede trabajar sobre la "demanda del agua". El recurso destinado para ser consumo no sufre modificaciones (ni más ni menos) y por eso se toman diferentes estrategias con respecto al agro.

Como ha sido una constante en los últimos años, se prorrogaron los inicios de la temporada de riego. En el presente 2022 empezó a mitad de septiembre cuando en realidad debería haber iniciado a mitad de agosto.  

Ver: Marinelli al Post: "Hay que pensar que cada año vamos a tener menos agua"

Además de prorrogar el inicio de la temporada, una de las pocas estrategias que Irrigación tiene a mano es espaciar los turnos de riego: es decir, hacer pasar más tiempo entre un turno y otro. Las fincas ya saben que deben adecuarse a regar por turnos cada vez más largos. 

También se aprovecha en varias partes de la provincia la reutilización de agua residual para riego, así como también agua subterránea.

"Eficiencia", la palabra clave

El panorama es preocupante, casi desolador. "La población debe entender que estamos en una situación crítica. Tenemos que mejorar la eficiencia porque cada vez hay menos agua", manifestó Villodas, al margen de lo que se pueda hacer con el agua para los cultivos.

"Cada vez hay menos agua", advierten.

La eficiencia hídrica hace referencia a la reducción del uso del agua. "Hay que mejorar en la distribución primaria, también es indispensable el trabajo de los inspectores de cauces, hay que mejorar cómo llega el agua a las fincas y la eficiencia con el agua potable", agregó.

Ver: Deshidratados: Irrigación anticipa una sequía extrema para el agro

Países como España, Israel o Australia, o California en Estados Unidos, explica el director, entrega directamente el agua estipulada por cada ciudadano y en la forma en que llega al agro. "Es algo que hoy no podemos hacer pero tenemos que empezar a pensar en el futuro y trabajar para eso. Cada vez habrá más demanda por el aumento de la población", explicó.

Fotos: Marcelo Carubín

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