De qué se trata y a quiénes alcanza.
La DGE cambia el régimen escolar: qué es la "Escolaridad Protegida"
La Dirección General de Escuelas (DGE) implementó un nuevo régimen de Escolaridad Protegida para estudiantes de nivel primario de Mendoza, tanto de escuelas de gestión estatal como privada. La medida busca garantizar la continuidad educativa de alumnos que atraviesen situaciones debidamente acreditadas y que necesiten condiciones específicas de acompañamiento para sostener su trayectoria escolar.
La nueva modalidad fue establecida mediante la Resolución N° 4590, publicada este miércoles 5 de agosto en el Boletín Oficial. La norma plantea que la Escolaridad Protegida tendrá carácter excepcional y estará destinada a estudiantes que, por circunstancias particulares, requieran una intervención específica para mantener su vínculo con la escuela y asegurar la continuidad pedagógica.
Uno de los principales cambios está relacionado con quiénes pueden acceder al régimen. La normativa anterior mencionaba específicamente a estudiantes con Certificado Único de Discapacidad (CUD) o a quienes contaran con una indicación de un profesional médico que avalara una trayectoria escolar alternativa. La nueva resolución modifica ese criterio y establece que podrán acceder aquellos alumnos que presenten situaciones debidamente acreditadas y que, tras la evaluación correspondiente, necesiten condiciones particulares de acompañamiento.
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El acceso no será automático. La Dirección de Acompañamiento Escolar (DAE) será la encargada de valorar las situaciones y determinar qué estudiantes pueden ingresar al Plan de Acompañamiento de Escolaridad Protegida Institucional. El procedimiento deberá ajustarse a las pautas establecidas en el anexo de la resolución y a la normativa educativa vigente.
Una vez incorporado un estudiante al régimen, su situación deberá quedar registrada en el sistema de asistencia GEI bajo la sigla EP. Además, se deberá elaborar un Plan de Acompañamiento destinado a garantizar el seguimiento de su trayectoria educativa. El Docente Referente de Trayectorias, en articulación con el docente de grado, tendrá a su cargo la elaboración, implementación, seguimiento y evaluación de los ajustes pedagógicos previstos.
La resolución también contempla una alternativa que puede tener impacto directo en las familias: el Plan de Acompañamiento podrá incluir el cursado virtual. Sin embargo, no se trata de una opción automática ni generalizada. Para aplicarla será necesaria una evaluación y un informe del equipo auditor, además de la autorización de la Dirección de Educación Primaria.
El régimen también establece una instancia formal de participación familiar. Para implementar la medida deberá firmarse un Acta Compromiso entre la institución educativa y quien ejerza la responsabilidad parental. El otorgamiento, monitoreo y finalización de la Escolaridad Protegida quedará bajo la intervención de los organismos y equipos educativos que correspondan según cada situación.
En las escuelas privadas, el seguimiento estará a cargo de la Supervisión Seccional, los equipos directivos y el personal técnico institucional que corresponda. La Dirección de Educación Primaria y la Dirección de Educación Privada serán las responsables de aplicar la normativa, emitir las orientaciones necesarias y controlar su cumplimiento pedagógico y administrativo.
La DGE fundamentó la creación de este régimen en la necesidad de intervenir ante situaciones que puedan afectar la permanencia, la asistencia y la continuidad pedagógica de los estudiantes. Según la resolución, esas problemáticas pueden convertirse en barreras para el aprendizaje y la participación y, en determinados casos, derivar en el abandono del sistema educativo.
La nueva Escolaridad Protegida en Mendoza comienza a regir como una herramienta excepcional de acompañamiento para alumnos de primaria que necesiten condiciones diferentes para continuar con su educación. El objetivo central de la medida es que una situación particular no termine interrumpiendo la trayectoria escolar del estudiante y que la escuela pueda adaptar el acompañamiento a las necesidades de cada caso.



