Decidieron aterrizar en otro aeropuerto debido a las fuertes ráfagas.
Un avión que despegó en Mendoza debió desviarse por fuertes vientos
Las intensas ráfagas de viento registradas en la Ciudad de Buenos Aires durante la tarde de este domingo provocaron complicaciones operativas en el Aeroparque Jorge Newbery, donde varios vuelos, incluido el ARG1417 que salió desde Mendoza, se vieron obligados a modificar sus procedimientos habituales. Durante la jornada afectada, aeronaves en fase de aterrizaje debieron ejecutar maniobras de aproximación frustrada -conocidas como "go around"- ante la imposibilidad de descender de forma segura en la pista.
El fenómeno se produjo principalmente por la presencia de vientos cruzados, una condición meteorológica que se caracteriza por soplar de manera perpendicular a la trayectoria de la aeronave. Este tipo de viento dificulta el control direccional durante el aterrizaje y puede superar los límites operativos establecidos para cada avión, obligando a los pilotos a abortar la maniobra en resguardo de la seguridad.
Como consecuencia directa de estas condiciones, varios vuelos fueron desviados hacia el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, alternativa habitual cuando el Aeroparque presenta restricciones operativas. Además, otras aeronaves debieron permanecer en espera o repetir intentos de aproximación antes de poder aterrizar, lo que generó demoras y alteraciones en la programación general de la jornada aérea.
Estas situaciones suelen darse en contextos de inestabilidad atmosférica, donde ráfagas intensas y cambios bruscos en la dirección del viento impactan directamente en las operaciones aeroportuarias. En el caso puntual del Aeroparque, su ubicación geográfica -a orillas del Río de la Plata- lo vuelve particularmente sensible a este tipo de fenómenos, que pueden presentarse de forma repentina y con gran intensidad.



