Por qué crecen los casos de armas y amenazas de tiroteos en escuelas

El psicólogo Marcelo Lombino analizó el tema con una mirada general.

Por qué crecen los casos de armas y amenazas de tiroteos en escuelas

Por:Leonardo Otamendi
Editor Post

 Lo que durante décadas pareció una problemática exclusiva de los noticieros de Estados Unidos ha dejado de ser una realidad ajena para transformarse en una amenaza tangible en los establecimientos educativos de Argentina

La frecuencia de los episodios -que van desde amenazas en redes sociales hasta el uso de armas de fuego y blancas dentro de las aulas- ha comenzado a acortarse, generando una lógica preocupación en la comunidad educativa y en las familias. El reciente y trágico suceso en San Cristóbal, Santa Fe, donde el disparo efectuado por un chico terminó con la vida de un estudiante, marca un punto de inflexión en una escalada de violencia que ya no puede ser ignorada.

Para desentramar qué hay detrás de esta conducta juvenil, el psicólogo Marcelo Lombino analizó las raíces de este fenómeno. En diálogo con el POST, el profesional explicó que para entender estas acciones es necesario primero comprender el estado psíquico de la etapa evolutiva que atraviesan los protagonistas. Lombino sostiene que las adolescencias se encuentran en un estado de "conmoción" permanente, donde el propio término -adolecer- marca una relación conflictiva con el dolor y los límites.

"Las adolescencias tienen un poco esto de, bueno, la palabra lo dice, adolecer. Les duele la edad y los límites, y están en conmoción. Es una edad de conmoción", afirmó el especialista, subrayando que este marco de inestabilidad es el terreno donde germinan conductas de riesgo cuando no existen diques de contención adecuados.

Uno de los factores determinantes en la actualidad es el rol de la tecnología, pero no solo como herramienta de comunicación, sino como un espacio de poder y autoría. El psicólogo señala que hoy los jóvenes se sienten dueños y protagonistas absolutos de su entorno digital, lo que altera su percepción de la realidad y del riesgo. Según le dijo al POST, cuando esta sensación de propiedad se traslada a otros ámbitos, como la manipulación de armas o el trato con el propio cuerpo, las consecuencias pueden ser devastadoras.

Ver: Alarman los casos de alumnos con armas en escuelas argentinas

"Cuando ya toman demasiado protagonismo, poder y propiedad y autoría sobre redes sociales, sobre manipulación de armas, sobre la relación con su cuerpo, van teniendo tendencias peligrosas como estas conductas", explicó Lombino. Esta búsqueda de protagonismo digital actúa como un catalizador que empuja al joven a materializar en el mundo físico aquello que en el mundo virtual le otorga estatus o visibilidad, borrando la línea entre una "fantasía" de poder y un acto criminal.

El acceso a las armas, ya sean de fuego o blancas, se suma a una preocupante falta de "continencia" en los círculos cercanos del adolescente. El análisis del profesional no se queda en la superficie del acto individual, sino que apunta a la responsabilidad del entorno adulto y social. Para el psicólogo, no se trata solo de un joven "con problemas", sino de una falla sistémica en los lugares que deberían brindar protección y límites claros.

La amenaza en una escuela de El Algarrobal, Las Heras.

Lombino advierte que debe existir una "conjunción de la variable de falta de continencia en el hogar y falta de continencia social, barrial, comunitaria o de las instituciones circundantes de las que participe, sea un club o lo que sea". En este sentido, fue crítico con las modalidades actuales de crianza, donde a veces se confunde el acompañamiento con la complicidad. Le explicó al POST que hoy se observa una "crianza más cómplice y más de cofradía con las adolescencias que de límites responsables", citando como ejemplo rituales como el Último Primer Día (UPD), donde los adultos suelen avalar conductas de riesgo en lugar de gestionarlas.

Finalmente, el especialista vinculó la tendencia actual de llevar armas a las escuelas con el fenómeno de "invitación" que generan las redes sociales, comparándolo con lo sucedido hace años con el reto de la "Ballena Azul". Para Lombino, las redes operan como una invitación constante al riesgo para jóvenes que ya se encuentran en una situación de vulnerabilidad emocional o falta de referentes. "Esta es la invitación que hoy provocan las redes a estos casos de llevar armas a las escuelas", concluyó, remarcando que sin una intervención adulta que visualice el riesgo y restablezca la asimetría de autoridad, la periodicidad de estos casos lamentablemente seguirá en aumento.

Ver: "Hubo errores y omisiones": la DGE tras la amenaza de tiros en El Algarrobal

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