La provincia selló un acuerdo con Misiones para avanzar sobre un sector emergente que va mucho más allá del cannabis medicinal y que promete abrir nuevas cadenas productivas.
Mendoza abrió una nueva alianza y puso una ficha en la industria del cannabis
Mendoza empezó a mover piezas en una actividad que hace pocos años parecía lejana y hoy comienza a ganar espacio en distintas provincias. El gobierno de Alfredo Cornejo oficializó un convenio con Misiones para trabajar de manera conjunta en el desarrollo del cáñamo industrial, una actividad que apunta a generar producción, investigación y nuevos negocios vinculados a múltiples industrias.
La medida quedó plasmada en el Decreto 621, firmado el 27 de marzo y publicado este lunes 18 de mayo, que ratificó el acuerdo firmado antes por el ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema, y el ministro del Agro y la Producción de Misiones, Facundo López Sartori. La iniciativa busca unir experiencias, recursos y conocimiento técnico entre ambas provincias.
El convenio se apoya sobre el marco regulatorio nacional que habilitó el crecimiento de la industria del cannabis medicinal y del cáñamo industrial, y también sobre la normativa propia que Mendoza ya puso en marcha para ordenar la actividad dentro de la provincia. Entre otras medidas, se creó un registro específico y un esquema de autorizaciones y control para proyectos productivos.
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La apuesta provincial apunta a algo más amplio que el cultivo. Según el texto oficial, la cooperación abarcará tareas de investigación científica, producción, industrialización y aprovechamiento de derivados del cáñamo. La idea es desarrollar cadenas de valor con aplicaciones diversas y abrir nuevas oportunidades económicas.
El anexo del convenio deja en claro hacia dónde miran ambas jurisdicciones. Allí se menciona que el cáñamo posee potencial para abastecer industrias vinculadas a fibras textiles, materiales para construcción, alimentos derivados de semillas, bioplásticos, biomasa y otras aplicaciones relacionadas con la bioeconomía.
Además, Mendoza y Misiones buscarán construir propuestas conjuntas para impulsar políticas públicas de alcance federal. Incluso se contempla la posibilidad de elaborar documentos técnicos y presentar iniciativas legislativas nacionales sobre el tema.
La estructura del acuerdo prevé la conformación de un Comité Coordinador, encargado de definir proyectos, cronogramas y presupuestos de trabajo. También determinará el personal que participará en cada etapa y realizará ajustes según la evolución de las actividades previstas.
El convenio tendrá una vigencia inicial de dos años, con opción de renovación si ambas partes consideran positivos los resultados obtenidos.
Aunque el cáñamo industrial suele asociarse automáticamente al universo del cannabis, su desarrollo productivo tiene otro foco: se trata de una industria que distintas provincias buscan posicionar como alternativa para sumar inversiones, innovación y nuevos mercados. Mendoza decidió ahora dar un paso más en esa dirección.



