Un Aleph argentino, el Messi borgeano y la paradoja del mismo día

Una serie de sucesos históricos que parecen aislados encuentran su punto de coincidencia en el 24 de junio. La profecía de Borges y por qué todo parece estar escrito en el destino argentino.

Un Aleph argentino, el Messi borgeano y la paradoja del mismo día

Por:Florencia Silva
Secretaria de redacción

Cuando Borges fue a la casa de Carlos Argentino Daneri, este le mostró un punto en el sótano donde podía verse el universo entero. Ese punto era un lugar mínimo en el que estaban contenidos todos los lugares del mundo al mismo tiempo. Al mirarlo, el narrador vio mares, ciudades, rostros, objetos, multitudes, secretos, muertos y escenas lejanas reunidas en una sola visión. Era la representación de una totalidad inabarcable, la posibilidad de verlo todo y, al mismo tiempo, la imposibilidad de contarlo con palabras.

El 24 de junio corresponde al día 175 del año en años comunes, según el calendario gregoriano. En términos astronómicos, se ubica pocos días después del solsticio de junio. Desde la física, no posee una propiedad material propia, es una convención temporal. Pero en el Hemisferio Sur, se produce la sombra que revela un país que ha inventado su propia filosofía, ciencia e historia, como  Orbis Tertius. Ahora veamos por qué el 24 de junio es el Aleph argentino.

24 de junio,  Orbis Argentinus.

El primer dato es el más conocido: Lionel Messi nació el 24 de junio de 1987 en Rosario. Cincuenta años antes, Borges y Bioy Casares (bajo el seudónimo de Honorio Bustos Domeneq) escriben  el cuento "Esse Est Percipi" que relata que el 24 de junio de 1937 se juega el último partido real de futbol. Desde ese momento, según la ficción, el fútbol habría dejado de existir como hecho verdadero para convertirse en un show narrado. 

Otro 24 de junio, pero de 1990, Argentina eliminó a Brasil en los octavos de final del Mundial de Italia con el gol de Claudio Caniggia tras una asistencia de Maradona. Doscientos años antes, en 1789, nacía el "Cabral soldado heróico", que salvó a San Martín en el efecto mariposa más trascendental de la historia patriotica. 

Ver: El last dance del meteorito y la ola expansiva que salpicó a todos

El relato universal evidencia que es un día en el año dónde la líbido planetaria se derrama, como una petite mort del stablishment:  la batalla de Bannockburn abre la liberación de Escocia, Napoléon invade Rusia, Simón Bolívar libera Venezuela  y en 1374 la "epidemia de baile" de Aquisgrán pone a niños, hombres y mujeres a bailar en trance en las calles, como una profecía borgeana.

Ver: El atípico debut de Ravier como vocero presidencial

Un guiño: un 24 de junio de 1766 nació un Borges. No Jorge Luis sino Juan Francisco, militar santiagueño y uno de los primeros líderes del federalismo. Este Borges fue fusilado ante un pelotón que se reedita 260 años después en el cuerpo de un Jefe de Gabinete acorralado por el paredón patrimonial. Ya no sorprende al lector que precisamente un 24 de junio de 2026, Javier Milei se muestre por primera vez, en un acto de la Fundación Faro, junto a Adrián Ravier - un viejo adversario de Twitter al que supo describir como "lento e imbécil" - como nuevo vocero presidencial (y reemplazante del ladero Jefe de Gabinete), con quien un tiempo antes escribió el libro"La batalla por la macroeconomía", un sustantivo marcial que completa la paradoja  espacio temporal argentina de cabrales, fusilados y redimidos.

 Después de ver ese punto en el sótano de la casa de Carlos Argentino Daneri -ese lugar donde estaban todos los lugares del mundo vistos al mismo tiempo-, el narrador queda impactado, pero decide no admitirlo del todo ante Daneri.  El narrador ve el infinito, no puede explicarlo del todo, la casa es demolida, Daneri triunfa literariamente y Borges deja abierta la sospecha de que ese Aleph quizá no era el verdadero.  

El 24 de junio es el punto del calendario en el que nace Messi, el soldado que salva una independencia, el Borges federal fusilado, el último partido real imaginado por Bustos Domecq, el gol de Caniggia a Brasil y la aparición de Milei junto a Ravier para ponerle épica económica a otra batalla argentina. Es  un día absurdo, en el que la historia, el drama y la comedia argentina no es más que un cuento borgeano.