La jefa del bloque libertario no fue a la Casa Rosada, mientras el karinismo busca ganar peso en las negociaciones de la Cámara alta. La ofensiva opositora para interpelar al jefe de Gabinete expuso nuevas diferencias internas.
Karina y Bullrich chocan por Adorni y el control del Senado
La pelea interna en La Libertad Avanza volvió a tomar temperatura por el rol de Manuel Adorni y por el manejo político del Senado. El jefe de Gabinete convocó este martes a senadores oficialistas en la Casa Rosada, pero la ausencia de Bullrich tensa las relaciones en el oficialismo.
La reunión fue pensada como una forma de ordenar al bloque libertario frente al pedido opositor para interpelar a Adorni. El funcionario quedó en el centro de la escena después de que sectores del Senado avanzaran con una iniciativa para citarlo al recinto. En ese contexto, la discusión ya no pasa solo por la figura del jefe de Gabinete, sino también por quién conduce las negociaciones parlamentarias del oficialismo.
Bullrich, presidenta del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, argumentó que no iría a los encuentros porque debía trabajar en la estrategia legislativa. La exministra busca modificar el criterio acordado en Labor Parlamentaria la semana pasada, cuando se había aceptado que el pedido de interpelación pudiera tratarse con mayoría absoluta. Ahora el oficialismo intenta llevar esa exigencia a los dos tercios de los presentes.
Ese movimiento abrió una nueva tensión con el sector de Karina Milei, que pretende tener mayor intervención en las conversaciones con los senadores. En la Casa Rosada consideran que Bullrich cedió demasiado terreno en la negociación anterior y cuestionan sus últimas diferencias públicas con decisiones del Gobierno, entre ellas el respaldo a Adorni y su posición frente al pliego judicial de María Verónica Micheli.
Ver: Faltazo de Bullrich: no va a la reunión convocada por Adorni
La convocatoria de Adorni también dejó al descubierto resistencias dentro del propio bloque. Algunos senadores asistieron sin demasiado entusiasmo y otros dirigentes de peso, como Luis Juez y Francisco Paoltroni, marcaron distancia. En el oficialismo admiten que la foto con legisladores podía ser leída menos como una reunión de trabajo que como un intento de blindaje político al jefe de Gabinete.
La disputa ocurre en una semana clave para la agenda legislativa. La ofensiva opositora contra Adorni frenó otros temas que el Gobierno pretendía acelerar, como pliegos judiciales, la iniciativa sobre inviolabilidad de la propiedad privada y la reforma electoral que Javier Milei pidió priorizar. En paralelo, operadores como Diego Santilli y Eduardo "Lule" Menem empezaron a moverse con mayor intensidad entre los bloques.
Dentro del bullrichismo interpretan esa actividad como una intromisión en el área que la senadora considera bajo su órbita. Desde fines del año pasado, Bullrich había quedado como una de las figuras encargadas de ordenar la relación con la Cámara alta. Sin embargo, el karinismo comenzó a disputar ese lugar y a buscar interlocución directa con legisladores propios y aliados.
El punto inmediato de conflicto será el tratamiento del pedido impulsado por el kirchnerista José Mayans para citar a Adorni. Si la oposición logra avanzar, el jefe de Gabinete debería presentarse ante el Senado en los próximos días. Para bloquear esa jugada, el oficialismo necesita sentar a sus 21 senadores y sumar apoyos externos que le permitan sostener la exigencia de los dos tercios.



