El exfuncionario del Ministerio Público de la Acusación está acusado de liderar una organización que habría retirado fondos de fianzas, cauciones y secuestros judiciales durante varios años. Parte del dinero habría sido destinado a apuestas y operaciones financieras.
Investigan a un exfiscal por desviar $425 millones por deudas de juego
El exfiscal rosarino Mariano Ríos Artacho quedó en el centro de una investigación por el presunto desvío de unos $425 millones que se encontraban depositados en cuentas judiciales. Según la acusación, el dinero habría sido utilizado principalmente para afrontar deudas vinculadas con apuestas y operaciones financieras.
Ríos Artacho, de 42 años, fue imputado como supuesto jefe de una asociación ilícita. Los fiscales Adrián Spelta y Carla Cerliani sostienen que habría aprovechado su posición dentro de la Unidad de Delitos Económicos del Ministerio Público de la Acusación (MPA) para seleccionar fondos que podían ser retirados y autorizar las operaciones necesarias para concretar las extracciones.
Los recursos involucrados correspondían a fianzas, cauciones y dinero secuestrado en diferentes investigaciones penales. La hipótesis de los investigadores es que, durante varios años, una estructura integrada por distintas personas permitió retirar esos fondos, canalizarlos a través de cuentas de terceros y luego intentar recomponer los saldos cuando las causas judiciales avanzaban hacia instancias en las que podían detectarse los faltantes.
De acuerdo con la pesquisa, varias personas habrían prestado sus identidades y cuentas bancarias para recibir o movilizar el dinero. Además, el abogado penalista Emilio Barcacia habría intervenido en algunas ocasiones con depósitos de efectivo destinados a cubrir temporalmente los agujeros financieros.
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La investigación comenzó después de que dentro de la propia estructura de Delitos Económicos se detectara una irregularidad en una cuenta judicial. A partir de esa alerta se inició una reconstrucción de movimientos que, según los fiscales, abarcaría operaciones realizadas entre 2017 y 2024.
El caso tomó estado público la semana pasada, cuando Ríos Artacho fue detenido durante una serie de procedimientos realizados por la Policía Federal en Rosario y distintas localidades cordobesas. En total hubo nueve detenidos y se incautaron documentos y dispositivos electrónicos considerados relevantes para la causa.
Un antecedente que ya había puesto al exfiscal bajo la lupa
La situación judicial de Ríos Artacho se suma a antecedentes disciplinarios que habían provocado su salida del Ministerio Público. El exfuncionario dejó el cargo en junio de 2024, poco después de cumplir una suspensión de 60 días sin cobrar su salario por una sanción vinculada con su desempeño.
Uno de los episodios investigados en aquella oportunidad estuvo relacionado con un Mercedes-Benz secuestrado durante una causa por estafas. El vehículo, que debía permanecer bajo custodia oficial, terminó en poder de un comisario conocido del entonces fiscal.
También había quedado bajo observación por otro vehículo registrado a su nombre: un Chevrolet Cruze que posteriormente fue utilizado por Juan José Raffo, un exintegrante de Los Monos condenado por la Justicia y que permaneció prófugo durante varios años.
Ese automóvil fue detectado en 2022 en el aeropuerto de Ezeiza, cuando Raffo se disponía a viajar a Miami. El hecho apareció en una investigación federal relacionada con el accionar de la organización criminal en Rosario y su zona de influencia.
Ríos Artacho aseguró entonces que había vendido el automóvil y que desconocía cómo había terminado en manos de Raffo. Los investigadores, sin embargo, pusieron el foco en la información que permitió al exfiscal conocer que el vehículo figuraba en una causa federal reservada.
Una causa que vuelve a poner el foco sobre el MPA
El expediente se desarrolla en un contexto especialmente sensible para la Justicia santafesina. En los últimos años, varios integrantes y exintegrantes del Ministerio Público de la Acusación fueron investigados por hechos vinculados con corrupción, abuso de funciones y otros delitos.
Entre los casos más relevantes aparece el del exfiscal regional de Rosario Patricio Serjal, quien recibió una condena de nueve años de prisión por su participación en una estructura vinculada con el juego clandestino. También fue condenado el exfiscal adjunto Gustavo Ponce Asahad.
A nivel federal, además, existen investigaciones sobre el funcionamiento de distintos juzgados de Rosario. La Justicia dispuso auditorías ante la sospecha de demoras prolongadas en miles de expedientes, mientras que el exjuez Marcelo Bailaque permanece detenido preventivamente en el marco de causas por presunta corrupción.
La investigación contra Ríos Artacho agrega ahora una nueva dimensión al problema: el supuesto uso de fondos que estaban bajo custodia judicial para financiar una conducta vinculada con el juego y una estructura organizada destinada a ocultar los movimientos.
Fuente: LA NACION



