La subsecretaria de Infraestructura reconoció las complicaciones que generan los cortes y desvíos sobre las colectoras, pero aseguró que la intervención era necesaria por razones de seguridad. Admitió que las vías alternativas no están en las condiciones ideales y confirmó que la etapa actual de los trabajos se extenderá durante 45 días.
Badui defendió las obras en el Acceso Este y pidió paciencia ante los desvíos
La subsecretaria de Infraestructura de Mendoza, Marité Badui, defendió el inicio de las obras sobre el Acceso Este y reconoció las dificultades que enfrentan miles de automovilistas desde la puesta en marcha de los desvíos. Sin embargo, sostuvo que la intervención era indispensable para recuperar condiciones de seguridad y funcionalidad en una de las principales vías de circulación de la provincia.
Durante una entrevista en el programa "A pesar de las llamas" por Radio Post, la funcionaria admitió el malestar que generó el operativo de tránsito implementado desde el comienzo de los trabajos y aseguró que el Gobierno sigue de cerca las quejas de los usuarios.
"Claramente lo tenemos en cuenta. Ahora, no por eso vamos a dejar de hacer una obra que es trascendental para Mendoza", afirmó al ser consultada por las críticas de los conductores.
Badui remarcó que la decisión de intervenir el Acceso Este se tomó porque la ruta ya no ofrecía condiciones adecuadas para el tránsito. "La ruta no me estaba dando las condiciones de seguridad y de funcionalidad. Esa fue la decisión que se tomó", explicó.
El debate por las colectoras
Uno de los principales cuestionamientos de los automovilistas apunta al estado de las colectoras utilizadas como vías alternativas. Sobre ese punto, la funcionaria reconoció que no se encuentran en las condiciones que hubieran deseado las autoridades, aunque rechazó que sean intransitables.
"Las colectoras no están en su estado óptimo y no están pavimentadas, eso es verdad", señaló. No obstante, sostuvo que fueron mejoradas previamente y que continúan siendo aptas para la circulación vehicular.
"Por supuesto que no están en el punto que todos deseábamos. Pero de ninguna manera están intransitables", insistió.
Según explicó, la obra principal sobre el Acceso Este convive con trabajos que desarrolla el municipio de Maipú sobre las colectoras, financiados en un 70% por la Provincia. Esa simultaneidad, aseguró, obliga a coordinar distintos frentes de obra y condiciona la disponibilidad de caminos alternativos completamente terminados.
"La realidad es que siempre dijimos que iban a convivir dos obras: la de la calzada principal y la de las colectoras", afirmó.
Los puntos críticos del operativo
Badui reconoció que los mayores inconvenientes se producen en los cruces donde confluyen los vehículos que circulan por las colectoras con quienes utilizan las calles transversales.
Entre ellos destacó especialmente el puente de calle Don Bosco, donde se concentra uno de los principales cuellos de botella del operativo.
"El mayor inconveniente se produce en los lugares donde hay circulación transversal. Uno de los puntos más críticos es Don Bosco, porque ahí hay que combinar el tránsito que viene por las colectoras con el que cruza por el puente", explicó.
La funcionaria señaló además que las autoridades están monitoreando permanentemente el comportamiento del tránsito para introducir correcciones en los sectores más conflictivos.
"No llevamos ni 24 horas de corte. Estamos relevando todos los puntos críticos en los horarios pico para medir las demoras y corregir lo que sea necesario", indicó.
En ese sentido, mencionó que uno de los ajustes inmediatos será reforzar la presencia de preventores municipales en horarios de alta circulación, especialmente durante el ingreso a los establecimientos educativos.
Por qué no esperaron a terminar las colectoras
Durante la entrevista, Badui también respondió a quienes sostienen que las obras sobre la traza principal deberían haber comenzado una vez finalizados los trabajos en las colectoras.
La funcionaria argumentó que esa alternativa hubiera extendido considerablemente los plazos generales del proyecto y prolongado durante años las complicaciones para los usuarios.
"Si esperábamos terminar completamente las colectoras para después intervenir la calzada principal, claramente no estaríamos hablando de 12 meses de obra", sostuvo.
Y agregó: "Hoy tenemos una incomodidad importante, pero acotada en el tiempo. La alternativa era extenderla mucho más".
"La complicación de la gente nos quita el sueño"
A lo largo de la conversación, Badui insistió en que el equipo técnico es consciente del impacto que generan los trabajos sobre la vida cotidiana de quienes utilizan el corredor.
Frente a las críticas por los trastornos ocasionados, aseguró que la situación es motivo de preocupación permanente dentro del área.
"Lo que más nos quita el sueño hoy es precisamente la complicación que le estamos generando a la gente", afirmó.
La funcionaria incluso relató su propia experiencia durante otras obras viales realizadas en Mendoza y reconoció que los vecinos suelen padecer las consecuencias mientras los trabajos están en ejecución.
"Las obras se celebran cuando terminan, pero durante el proceso generan un gran trastorno", señaló.
Los plazos previstos
Respecto de la duración de esta primera etapa, Badui confirmó que el esquema actual de cortes y desvíos está previsto para aproximadamente 45 días.
Según detalló, una vez concluida esa fase se analizarán nuevas configuraciones de tránsito que permitirán recuperar parcialmente sectores de la calzada principal mientras continúan los trabajos en otros puntos del corredor.
Mientras tanto, desde el Gobierno provincial insisten en que la obra es necesaria para mejorar una infraestructura clave para el Gran Mendoza y piden paciencia a los usuarios frente a los inconvenientes que genera el proceso de ejecución.



