Un ingenierio mendocino encontró $90 millones y vivió una pesadilla

El hombre vive en El Challao y viaja por la argentina por trabajo. En la banquina de una ruta de La Pampa encontró tirada una mochila, al abrirla vio el efectivo. Se registró en un hotel en la zona donde tenía que trabajar. La Policía lo siguió y lo detuvo por robo. Lloró ante el fiscal.

Un ingenierio mendocino encontró $90 millones y vivió una pesadilla

Por:Leonardo Otamendi
Editor Post

Un operativo policial en La Pampa terminó con la detención de un ingeniero mendocino, de 45 años, que tiene la representación de venta de colchones y recorre la Argentina.  Este hombre recogió una mochila con unos 90 millones de pesos, la cual había sido olvidada a la vera de una ruta pampeana por un importante productor agropecuario. La captura y el recupero de la totalidad del efectivo se lograron gracias a un trabajo coordinado que permitió rastrear su trayecto mediante cámaras de seguridad, lectores de patentes y la colaboración del detenido, quien vive en El Challao.

El hecho se inició el martes por la mañana en la Ruta Provincial 4, a pocos kilómetros de la localidad de Trenel, cuando el auto de un productor rural de la zona sufrió un desperfecto mecánico. Ante el inconveniente, el damnificado solicitó la asistencia de un mecánico y se retiró del lugar junto a su hijo, quien lo fue a buscar. Al realizar el trasbordo de vehículo, el hombre dejó olvidada en la banquina una mochila que contenía los 90 millones de pesos en efectivo, una suma proveniente de una transacción económica reciente. Cuando el propietario regresó al sitio poco tiempo después, constató que el bolso ya no estaba.

Tras radicar la denuncia por robo, la Brigada de Investigaciones, liderada por el comisario Martín Giménez, y la departamental de Trenel, a cargo del comisario Diego Moreno, iniciaron las tareas de rastreo. El análisis de los registros fílmicos de la zona reveló que un automóvil realizó una maniobra extraña en la ruta para regresar y detenerse exactamente en el punto donde se encontraba el dinero. Los investigadores determinaron posteriormente que el conductor se había alojado en un hotel de General Pico, aunque ya había abandonado la habitación al momento del arribo policial.

Durante su alojamiento en el hotel, el ingeniero continuó pensando en el dienro que había recogido en la ruta y también estaba asustado. Entre las hipótesis que barajó, estimó que el efectivo podría tener origen en el narcotráfico y decidió desprenderse de la mochila, considerando que podría tener un rastreador. 

Finalmente, los dispositivos lectores de patentes distribuidos en el territorio pampeano detectaron el paso del rodado sospechoso por la localidad de Eduardo Castex. En ese municipio, la policía y el personal de la Brigada interceptaron al mendocindo a y procedieron al secuestro del vehículo. Durante la requisa del automóvil, los efectivos hallaron la mochila con 84 millones de pesos de la suma total declarada, dinero que fue restituido a su dueño a la brevedad. Por su parte, el implicado quedó detenido a disposición de la Fiscalía de delitos contra la propiedad de la Segunda Circunscripción Judicial pampeana, donde le tomaron declaración.

La Justicia le había imptuado el delito de "apropiación indebida de cosa perdida" que contempla una pena leve basada en una sanción económica de entre 1.000 y 15.000 pesos. Frente al fiscal Juan y acompañado por su abogada defensora, Soledad Forte, el hombre rompió en llanto durante la audiencia de imputación. "En ningún momento pensé en quedarme con el dinero. Si así fuera, me habría vuelto enseguida a Mendoza", afirmó con vehemencia el viajante, quien reside en la localidad de El Challao, a unos 11 kilómetros de la capital provincial.

Ver: Detuvieron a tres hombres y dos mujeres por robar una camioneta en Las Heras

Su relato ante las autoridades judiciales resultó creíble y consistente con las pruebas recolectadas en la causa. Además, el propio dueño de la mochila rectificó su acusación inicial al reconocer que el bolso no contenía los 90 millones de pesos denunciados en un principio, ya que se acordó de haber efectuado un pago en efectivo dentro del pueblo antes de partir hacia el sector rural, constatando finalmente que no le faltaba un solo peso de su dinero.

Ante la falta de elementos que configuraran un ilícito, la Justicia determinó que el viajante no había cometido ningún delito y dispuso que fuera liberado de inmediato, ordenando además la restitución de su teléfono celular y de su automóvil secuestrado. Tras superar el trámite judicial, el comerciante manifestó que ahora su único deseo es poder conciliar el sueño con total tranquilidad, en una cama confortable y sin la necesidad de tener una navaja debajo de la almohada.

Esta nota habla de: