El juicio que marcó un precedente en Mendoza y los crímenes impunes

La absolución de Matías Silva, tras dos juicios por jurado sin veredicto, marcó un hecho inédito en Mendoza desde la implementación de este sistema en 2019. El caso reavivó además el debate sobre otros crímenes resonantes que también quedaron sin condenados.

El juicio que marcó un precedente en Mendoza y los crímenes impunes

Por:Tamara Sbardolini
Periodista

En Mendoza, este jueves se escribió una página inédita en la historia judicial de la provincia. Por primera vez desde la implementación de los juicios por jurado en 2019, un acusado fue absuelto luego de enfrentar dos debates populares en los que no se logró alcanzar un veredicto.

El caso tiene como protagonista a Matías Silva, el único imputado por el crimen de Diego Céspedes, el mecánico de Las Heras que fue brutalmente asesinado en su taller en 2023. 

Tras pasar tres años detenido, Silva enfrentó dos juicios ante jurados populares: el primero en julio de 2025 y el segundo, que comenzó el lunes 20 de abril y concluyó este jueves 24.

Silva fue absuelto del caso y quedó en libertad

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En ambas oportunidades, los 12 ciudadanos convocados para decidir su suerte no lograron ponerse de acuerdo. Ante esta situación, y al tratarse de un segundo juicio sin veredicto, ya que la Ley 9106 de Juicios por Jurado establece que, tras dos procesos sin veredicto, no puede ser nuevamente juzgado por el mismo hecho. La Justicia resolvió absolverlo, por lo que el crimen quedó sin condenados.

Se trata de un hecho sin precedentes en Mendoza, donde en estos siete años ya se realizaron más de 60 juicios por jurado.

El primer juicio que se realizó en la provincia, donde Sebastián Petean Pocoví, fue declarado culpable por unanimidad en mayo de 2019 por intentar asesinar a puñaladas su ex pareja y atropellar y matar a dos policías que lo perseguían para detenerlo. Por esto, fue condenado por doble homicidio y tentativa de femicidio, recibiendo prisión perpetua. 

Sebastián Petean Pocoví

Algunos casos que quedaron impunes en Mendoza

El caso de Diego Céspedes no es el único crimen resonante que terminó sin una condena por el delito principal.

Uno de los ejemplos fue el femicidio de Jésica Olguín. En ese juicio, en mayo del 2025, Juan Manuel Tarrés fue declarado culpable únicamente por lesiones leves, pero no por el asesinato de la joven. Por ello, recibió una condena de tres años y seis meses de prisión.

A pesar de una supuesta confesión ante familiares, antecedentes de violencia y mensajes comprometedores, el jurado entendió que no existían pruebas suficientes para ubicarlo en la escena del crimen ni rastros genéticos que lo vincularan con la víctima.

Otro caso emblemático fue el asesinato de Mauro Salcedo, hincha de Godoy Cruz que murió tras ser atacado por simpatizantes de Independiente Rivadavia en la puerta de su casa. Aunque las pruebas apuntaban a Diego "Pichi" Agüero, el jurado lo declaró no culpable, dejando el homicidio sin responsables condenados.

También ocurrió recientemente con el crimen de Matías Miralles, el prestamista de la Cuarta Sección. Cuatro de los cinco acusados fueron declarados no culpables, mientras que sobre el restante el jurado no logró un veredicto. Finalmente, la Fiscalía decidió no insistir con la acusación y el imputado fue absuelto.

Con la absolución de Matías Silva, el caso Céspedes se convirtió en el primero en Mendoza en llegar a dos juicios por jurado sin que ninguno lograra una decisión unánime, un desenlace que marca un antes y un después en el sistema judicial provincial.

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