El jefe de la Policía Rural confirmó que se investigarán las acusaciones de productores del sur provincial tras la detención de una banda dedicada al abigeato y faena clandestina. Uno de los implicados es un efectivo policial.
Investigan denuncias de connivencia policial en una causa por robo de ganado
El jefe de la Policía Rural de Mendoza, Adrián Ríos, aseguró que se investigarán las denuncias de productores ganaderos que apuntaron a una posible connivencia policial en casos de abigeato en el sur provincial, luego de la detención de una banda acusada de robar ganado y comercializar carne de manera clandestina.
La causa tomó notoriedad durante el fin de semana tras una serie de operativos realizados en el sur mendocino, donde fueron secuestrados animales, tráileres y carne ilegal. Entre los detenidos aparece también un efectivo policial.
En diálogo radial, Ríos explicó que los procedimientos forman parte de un plan implementado por el Ministerio de Seguridad desde mayo del año pasado para combatir el delito rural y el mercado negro de carne.
"Este plan de prevención integral y estratégico contra la violencia consiste en dos grandes pilares", detalló el comisario. Según explicó, uno de los objetivos es reforzar los controles sobre animales en pie, mientras que el segundo apunta directamente a combatir la comercialización clandestina de carne.
La preocupación creció especialmente por el riesgo sanitario asociado a este tipo de actividad ilegal. Durante la entrevista se remarcó que muchas veces la carne secuestrada podría haber terminado en carnicerías o incluso en hogares mendocinos sin ningún tipo de control bromatológico.
"Cuando hablan de operativos donde se secuestran 300 kilos de carne, si no existiera ese procedimiento probablemente esa carne podría llegar a tu casa", plantearon durante la conversación radial.
Ríos destacó además que gran parte de las investigaciones avanzan gracias a la colaboración de vecinos y productores rurales. "Una vez que este plan empezó a hacerse conocido por la comunidad, el mayor aporte lo hacen ellos", afirmó.
Sin embargo, el punto más delicado de la entrevista estuvo vinculado a las sospechas de productores sobre posibles vínculos entre delincuentes y personal policial. Según trascendió, algunos ganaderos denunciaron que en ocasiones anteriores se llamó a efectivos y no hubo respuestas, deslizando sospechas de protección o complicidad.
Consultado sobre esas acusaciones, el jefe de la Policía Rural sostuvo que serán investigadas. "Nadie más que nosotros como autoridades policiales está interesado en tener transparencia y poder llevar tranquilidad a los productores", aseguró.
Además, aclaró que algunos de los efectivos mencionados públicamente "no pertenecen a la Policía Rural", aunque reconoció que el tema igualmente será analizado.
"Estas cosas van a ser investigadas hasta que podamos obtener un resultado final", afirmó. Y agregó: "Nadie más que nosotros está interesado en que esto salga a la luz y se aclare completamente".
Ríos también sostuvo que el objetivo final es recuperar la confianza de los productores rurales y garantizarles seguridad frente a un delito que viene generando fuerte preocupación en distintas zonas ganaderas de Mendoza.
La investigación continúa bajo seguimiento judicial mientras avanzan las pericias y declaraciones vinculadas a la banda desarticulada en el sur provincial.



