Coimas versus "aportes bajo presión": la estrategia de los empresarios - Mendoza Post
Miércoles 8 Ago 2018Miércoles, 08/08/18 atrás
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción

El caso de los cuadernos que detallan la corrupción del kirchnerismo a través de retornos en la obra pública, provocó un verdadero tembladeral que dejó estupefactos a propios y ajenos.

Rápidamente, empresarios de gran renombre empezaron a caer como moscas en las redes de la justicia Federal, por ser parte de ese mega sistema de prebendas.

En ese contexto, en una suerte de estrategia judicial, varios de ellos decidieron ofrecerse como "arrepentidos" a efectos de aliviar sus penurias legales.

Tres de los hombres de negocios, Angelo Calcaterra, Javier Sánchez Caballero y Juan Carlos De Goycoechea, no casualmente son representados por el mismo estudio jurídico.

A estos se sumaron en las últimas horas Alejandro Ivannisevich, ex dueño de Emgasud; y Manuel Santos Uribelarrea, dueño de negocios agropecuarios MSU.

Cristina y De Vido al frente de la trama, al menos para Bonadio

Lo curioso es que, ante el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, todos decidieron plantear una idéntica defensa: hablar de "presiones de aportes en negro para la campaña" del kirchnerismo. Bien lejos del reiterado término que aparece en los cuadernos, la célebre "coima".

"Lo que buscan con los 'aportes bajo presión' es evitar que puedan imputarlos por cohecho activo, lavado de dinero y otras figuras graves", dijo al Post el conocido abogado penalista Federico Abalos.

-¿Cómo los ayudaría?

-Eso les traería beneficios en la condena: el delito de aportes ilegales tiene una pena máxima de 3 años de cárcel, el de cohecho activo podría llegar a los 6 años y prisión efectiva. Pero también en las multas: si se comprueba que fueron parte de una maniobra de lavado, la multa es de 10 veces el valor del dinero aportado.

Centeno, el hombre que cambió todo

-¿Qué es el cohecho?

-En el lenguaje cotidiano, al delito de cohecho lo conocemos como coima o soborno. Cometen cohecho como delito contra la Administración Pública, tanto la autoridad que pide o acepta el beneficio (cohechado) como el que la otorga (cohechante). El artículo 256 pena con reclusión o prisión que va de 1 a 6 años y la accesoria de inhabilitación especial de carácter perpetuo, al funcionario público que actuando por sí mismo o utilizando una tercera persona, reciba dinero o cualquier otra dádiva, o aceptare promesas para hacer algo, no hacerlo o retardar hacer alguna cosa, referida a sus funciones.

Ver además: CFK no está preocupada por los cuadernos de Centeno

-¿Cuándo se consuma el delito?

-El delito queda consumado cuando se recibe la dádiva, y en el caso de la promesa, cuando se la acepta. Es indiferente que se cumpla o no lo prometido. Se refiere a actos aún no cumplidos y no a la retribución por actos ya efectuados, que pueden estar inspirados en agradecimiento.

Parecido... pero diferente

A diferencia de lo que ocurre en Brasil, que pudo verse en los últimos tiempos en el mega escándalo Lava Jato, en Argentina el mero "arrepentimiento" permite a los imputados salir en libertad.

En el vecino país, el arrepentido debe demostrar que realmente posee elementos que permitan avanzar en el esclarecimiento del caso en cuestión antes de poder acceder a beneficio.

Acaso lo único interesante del caso argentino es que la ley prevé una suerte de "premiación" a quienes se encuentren al tope de la lista a la hora de aportar revelaciones. 

Bonadio va por Cristina

En buen romance, tienen mayores beneficios los primeros en revelar lo que saben que aquellos que lo hagan en última instancia. Ello explica por qué se da la catarata de arrepentidos que puede verse desfilar en estos días en Comodoro Py.

No es poco.