Pro y contras de miércoles - Mendoza Post
Miércoles 1 Ago 2018
porJorge Fernández Rojas
Periodista/Analista

En las redacciones hubo que atajar penales por la vorágine de información que desató el escándalo de las coimas K con los cuadernos escritos a mano por Oscar Centeno el chófer de Roberto Baratta el ex funcionario y mano derecha de Julio De Vido.

El caso amenaza con convertirse en un mantelazo que desparrame toda la vajilla ya usada en un banquete al que nunca accedimos.

José López, el de los bolsos de los 9 millones de dólares "depositados" en un convento, debe estar sonriendo maliciosamente de saber que lo suyo quedo reducido a la mínima expresión ante los 53 millones de coimas registrados en los cuadernos Gloria de Don Oscár (Centeno).

En tanto Don Oscar ya piensa en convertirse en un arrepentido (más arrepentido debe estar de no haber quemado los ocho cuadernos), en la sesión en la Cámara de Diputados de la Nación se lo vio a Marcos Peña más distendido que de costumbre acolchonado por el escándalo judicial. 

Al mismo tiempo dentro del Congreso los senadores no se pusieron de acuerdo y el tratamiento por el aborto legal quedó ídem, y con final abierto hasta el jueves 8.

"Los impulsores de la ley reunieron 26 firmas para el proyecto con modificaciones, pero no llegaron a tener la mayoría. Los ?celestes' no suscribieron ningún despacho y la disputa técnica continuará en el recinto", remarcó la crónica de Parlamentario.

Lo cierto es que los senadores verdes (los verde claro inclusive, los cordobeses que querían cambios) dijeron que hay una especulación de los celestes (los antiaborto) que a esta altura son azules eléctricos ya que están irreductibles en la postura.

Así, dentro de una semana habrá que contar voto por voto para cada lado y cualquiera puede ganar o perder ya que se votará el proyecto como llegó desde Diputados y en todo caso se le podrá hacer modificaciones en el tratamiento en particular por artículo.

Dado este escenario, el Gobierno se tomó un respiro y Mauricio Macri terminó viendo los informes de los cuadernos de Don Oscar y olvidando un poco el escándalo de los aportantes truchos en la campaña del Pro de 2017.

Y el peronista Miguel Pichetto se quedó mirando torvo el celular repasando los mensajes del día, porque no pudo comenzar a concretar su presagio de una ley de aborto moderada.

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