Post: Mendoza PostDomingo 15 Jul 2018Domingo, 15/07/18 atrás

Mientras millones de venezolanos luchan cada día con una difícil realidad, la debacle de la vida diaria en Caracas llegó al Metro, el sistema de transporte subterráneo que llegó a ser ejemplo para el continente. 

Es que ese servicio ya ni les cobra el pasaje a sus usuarios porque no tiene dinero ni para importar el papel con el que se hacen los boletos.

Además, la devastadora hiperinflación ha convertido a los 4 bolivares del pasaje en la décima parte de un centavo argentino, ya que no se actualiza su valor desde hace años. 

Ese valor es tan ínfimo, que si algún pasajero paga, los empleados rompen los billetes y luego los dejan pasar, mientras que son cada vez menos los trenes en circulación.

La compañía no volvió a comprar los rollos de boletos porque no tiene recursos para ello, y tampoco quiere actualizar la tarifa a un monto más justo, lo que se refleja en el gran deterioro de su sistema.