Macri y Sanz intentan dar un “batacazo” en Córdoba - Mendoza Post
Viernes 24 Abr 2015
porWalter Schmidt (*)

Las elecciones PASO de la Ciudad de Buenos Aires del próximo domingo podrían terminar por consolidar la polarización de la campaña presidencial entre Mauricio Macri (PRO-UCR) y Daniel Scioli (FPV), y comenzar, a partir de allí, realmente la puja entre el oficialismo y la oposición.

Si la tendencia que ubica en el primer lugar a Miguel del Sel en Santa Fe se confirma en el escrutinio final, luego del escándalo que protagonizó el Socialismo en el recuento de votos dejando afuera la friolera de unos 200 mil votos, y si en la interna del PRO en la Ciudad triunfa Horacio Rodríguez Larreta sobre Gabriela Michetti, Macri saldrá fortalecido e indiscutido como referente de la oposición nacional.

Más aún, Macri y su socio radical Ernesto Sanz, presentan en Córdoba la fórmula Oscar Aguad-Héctor Baldassi para la gobernación. El jefe de gobierno porteño es el candidato presidencial -dicho por macristas, radicales y peronistas- mejor posicionado en Córdoba. Si el frente opositor gana allí, será un batacazo. 

Pero si no gana, el PRO dejará sentado una base importante para trabajar para las presidenciales de octubre.

La semana próxima, entonces, culminados los problemas internos del PRO en Córdoba y Capital Federal, así como ratificada -si es que eso ocurre- la tendencia en Santa Fe, Macri podrá empezar a encarar la pelea nacional de otra manera: como el líder de la oposición, al menos desde lo simbólico.

De la vereda de enfrente, de no mediar ningún imprevisto inesperado de la presidenta Cristina Fernández, el oficialismo no tendrá que esperar las PASO del 9 de Agosto para definir si el postulante es Scioli o Florencio Randazzo, porque el gobierno le ha permitido en las últimos semanas al gobernador bonaerense moverse como tal.

Sí está claro que todo está preparado para que Scioli y Randazzo compitan con una tercera lista que encabezaría el gobernador entrerriano Sergio Urribarri, por pedido del ministro Julio de Vido y de funcionarios que no comulgan ni con el gobernador ni con el ministro del Interior y Transporte.

En el sciolismo, en tanto, se puso en marcha el "Operativo humildad". Esto es, nada de declaraciones rimbombantes de funcionarios o precandidatos del espacio que puedan rozar al kirchnerismo. Tampoco apariciones sorpresivas de Scioli en ámbitos anti K, ni fotos extrañas. Alineamiento absoluto y paciencia.

En el entorno del gobernador dicen contar con el apoyo de todos los gobernadores peronistas y de los intendentes bonaerenses. En ese contexto, consideran que el precandidato a gobernador saldrá de Diego Bossio o Sergio Berni -según el sciolismo, los que mejor miden con unos 18 puntos-, mientras que en intención de voto bastante mas atrás se ubican Julián Domínguez y Patricio Mussi.

"Martín Insaurralde no va a competir en las Paso del Frente para la Victoria, el peronismo no lo va a dejar. Se robó la bolsa llena y meses después aparece con la bolsa por la mitad, porque la otra mitad se la gastó y reclama que lo aceptemos como si nada", graficó con una metáfora un histórico dirigente del PJ provincial. En el oficialismo, dicen, obligarán a Insaurralde "que se quede" en Lomas de Zamora.

A la hora de hacer cuentas, los sciolistas ubican a su jefe máximo con unos 25 puntos en Capital Federal y Córdoba de intención de voto presidencial y creen que podrían arañar los 40 puntos en la provincia de Buenos Aires. "Pero falta mucho, no hay que creerse ganador de nada y mucho menos como dicen algunos, sin ubicación, que se puede ganar en primera vuelta", profesan desde La Plata.

(*) Especial para Mendoza Post