Otro prostíbulo en calle Buenos Aires de Mendoza - Mendoza Post
Sábado 19 May 2018
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción (click en autor)

No se trata de una cuestión de gustos ni de preferencias, en la Ciudad de Mendoza existe una norma que no permite que existan prostíbulos.

Se trata de la ordenanza 3.837 que el Concejo Deliberante aprobó en 2012. Allí se impide la oferta de servicios sexuales de cualquier tipo.

A su vez, existe la prohibición que aporta la Ley de Profilaxis de Enfermedades Venéreas (Nº 12.331) que advierte en su artículo 17: “Los que sostengan, administren o regenteen, ostensible o encubiertamente casas de tolerancia, serán castigados con una multa de mil pesos moneda nacional. En caso de reincidencia sufrirán prisión de uno a tres años, la que no podrá aplicarse en calidad de condicional”.

Ello viene a cuento de los prostíbulos que van floreciendo en Mendoza, como hongos. Cuando se cierra uno, aparece otro nuevo. Y así sucesivamente.

La puerta del prostíbulo de calle Buenos Aires

Es bien cierto que los inspectores de la Capital avanzan contra esos antros, pero también es real que no es nada sencillo terminar con ellos de una vez y por todas.

El Post viene dando cuenta de ello, casi desde su nacimiento, en 2014, logrando la clausura de más de una veintena de locales donde se ejercía la prostitución, mayormente bajo la figura del proxenetismo, que prohíbe el Código Penal argentino.

Ver además: El último prostíbulo de Mendoza 

Por caso, hace menos de un mes se contaron los detalles de un prostíbulo ubicado en la calle Buenos Aires 330, el cual fue clausurado horas después de que este diario publicara su existencia.

Ahora, a solo tres cuadras de allí, apareció un nuevo lugar donde el regenteo del sexo es moneda corriente. Está ubicado en Buenos Aires 30, primer piso departamento 2. Justo al lado del local Mary Serrano y a poquísimos metros de la Av. San Martín, en la zona más céntrica de Mendoza.

El lugar está al lado de una parada de colectivos

A diferencia de otros lugares de similar índole, allí trabajan mujeres que serían menores de edad. Así al menos lo denuncian los propios vecinos.

“Son nenas, no tienen ni 18 años”, dijo una de las tres fuentes consultadas al Post.

-¿Cómo tiene tal certeza?

-No la tengo, es lo que me parece. A mí y a otros que vivimos acá.

-¿Por qué no han denunciado la situación entonces, incluso el hecho de que existe este lugar?

-Lo hemos hecho, pero la fiscalía que está en la tercera los protege.

Consultadas fuentes del área de inspección de la propia municipalidad capitalina, aseguraron a este diario que estaban al tanto de la situación irregular aquí descripta. 

A su vez, adelantaron que avanzarán en la clausura del lugar en las próximas horas. 

Será cuestión de esperar, no solo que se cierre ese antro, sino también que no se vuelvan a abrir nuevos prostíbulos con tamaña facilidad e impunidad.