Los tips "profesionales" para ahorrar gas - Mendoza Post
Martes 24 Abr 2018Martes, 24/04/18 atrás
porAna Montes de Oca
Periodista

El tarifazo del gas nos tiene congelados del miedo a que nos sea imposible pagar las boletas. Se ha convertido en uno de los principales temas de la agenda nacional, tanto en lo social como en lo político. Pero mientras en el ámbito oficial se tiran proyectos, culpas y recomendaciones, en las casas la gente sólo busca cómo ahorrar.

Tips hay por todos lados, pero algunos son poco prácticos. Todos sabemos que poner vidrios dobles y aislamiento de espuma es lo mejor, pero si tenemos una casa vieja en la que apenas podemos pagar el gas difícilmente podamos cambiarle la aislación.

Sin embargo, hay muchas medidas que podemos tomar y cuya eficacia está sustentada en estudios serios.

Por ejemplo, un análisis realizado por la carrera de Ingeniería en Energía de la Universidad Nacional de San Martín, arrojó que el 13% del consumo de gas en las casas se debe a “gastos pasivos” (pérdidas de calor o puesta en piloto de los artefactos). Esto muestra que. Aunque compremos estufas Clase A, si tenemos los pilotos encendidos, la boleta sube y sube.

La página oficial de Energas lo muestra cabalmente en un “calculador de consumo” bastante efectivo en el cual se ve claramente el ahorro en metros cúbicos cuando se apaga el piloto.

¡El termostato!

Para que un ambiente esté calefaccionado de manera eficiente lo primero que hay que hacer es verificar que no haya fugas, que las ventanas cierren bien y no haya “luces” en los marcos, y evitar pérdidas de calor por debajo de las puertas.

Para solucionar esto se pueden utilizar burletes pero también sirve una cortina pesada que, si se pone del lado de afuera, evita el enfriamiento de los vidrios.

Otra cosa muy importante es mantener la temperatura a un nivel acorde al invierno. Como alguna vez dijo el presidente Macri, no se trata de “andar en remera y en patas”. La temperatura ideal es entre 18 y 20 grados.

Para eso, lo mejor es tener calefactores que vienen con termostato incorporado y que, como el aire acondicionado, apagan la llama cuando llega a la temperatura programada, pero quedan con el piloto prendido.

Si tenemos aparatos viejos, podemos colocar un termómetro en la habitación (los celulares traen aplicaciones que miden la temperatura dentro del hogar) y revisarlo cada tanto para que nuestro living no llegue a ser una isla tropical.

Finalmente, tenemos que revisar las estufas porque tendemos a exagerar con la cantidad de calorías: compramos estufas de 5 mil calorías para una habitación cuando, en realidad se necesita mucho menos.

Algunas marcas de calefactores tienen un calculador para que uno sepa qué estufa conviene antes de comprarla.

Longvie, por ejemplo, indica que, para un dormitorio de 3x3, se necesitan 1350 calorías. Otros, aseguran que se debe multiplicar por 100 los metros cuadrados o por 150 si es un lugar de la casa donde no da el sol.

En cuanto a la elección del sistema de calefacción, lo más efectivo es calentar a través de agua (losa radiante o caldera), pero para elegir la estufa, los especialistas recomiendan en primer lugar los tiros balanceados, tanto por consumo como por seguridad y luego los de convección, que calientan el aire pero necesitan mucha vigilancia porque consumen mucho oxígeno.

Lo menos aconsejable son las estufas catalíticas, ya que generan poco calor.

Ahorrar en el agua

El artefacto que más gasto pasivo tiene es el termotanque o calefón. Estos tienen el piloto prendido 24 x 7 y es un gasto importante.

Según el estudio de la UNAM, el consumo de gas para calentar agua representa un 36% del total.

Calentar el agua es el segundo consumo de gas

Por eso lo mejor es comprar calefones que vienen con encendido electrónico y que no necesitan piloto. Pero otro modo es regular las salidas de agua. Por ejemplo, si ponemos una flor de ducha que sea más grande y que tenga todos los orificios destapados vamos a usar menos agua.

Otra recomendación es poner aireadores en las canillas. Esos aparatitos reducen el consumo de agua entre un 50% y un 60%. Algo sumamente útil ahora que la tarifa de este servicio subirá un 78%. 

Gracias a la física de fluidos, los taponcitos que se ponen en la salida de la canilla mezclan agua con aire que entra a presión y reduce el caudal de líquido sin que se note.

Esta cosita te ahorra la mitad de agua. 

Asesoró: Axel Poretti, Ingeniero Industrial del Instituto de Energía de la UNCuyo.