La madres de víctimas de femicidio luchan juntas - Mendoza Post
Miércoles 25 Abr 2018
porFlorencia Silva
Editora Post

Septiembre de 2016 era un mes más. Las idas y vueltas cotidianas en la política y la economía, los policiales de rutina, el festejo de los estudiantes, un mes corriente. Sin embargo. Ese mes quedaría grabado con dolor en la memoria de los mendocinos.

Florencia Peralta, Janet Zapata, Ayelén Arroyo y Julieta González son los nombres de las cuatro víctimas de femicidios, perpetrados entre el 19 y el 24 de septiembre de 2016. Los hechos provocaron una profunda movilización social con alto impacto en la esfera política y gubernamental. Al respecto cabe destacar que la muerte de Ayelén Arroyo hizo que el gobierno denunciara al fiscal del caso, Fabricio Sidoti. El Jury de enjuiciamiento determinó que Sidoti fuera suspendido en sus funciones por cuatro meses, debido a su mal desempeño en el caso.

Detrás de la triste ausencia que dejaron las chicas quedó una familia desmembrada. Sin embargo Graciela Bianchi, Susana González y Elizabeth Ávila  eligieron construir desde las ruinas de su propio dolor y crearon la organización Madres de Pie, para luchar contra la violencia de género y la violencia intrafamiliar. 

Las madres durante un encuentro de la agrupación. 

Al respecto, cabe destacar que este fin de semana llevarán a cabo un té solidario en Maipú, a partir de las 16:30 horas en el cual compartirán con aquellas personas que las han acompañado y con aquellas mujeres que son víctimas de violencia de género. El encuentro será en calle 5 de abril n° 77. 

Florencia Peralta

La joven policía y mamá de Augusto, quien actualmente tiene cuatro años, ocurrió el 13 de septiembre de 2016 en un departamento de calle Barcala, en San Rafael. Allí la joven vivía con su hijo y su pareja, Damián Ortega, quien es el principal sospechoso del crimen. 

Graciela Bianchi, la mamá de Florencia, cuenta: "El hecho ocurrió aproximadamente a las 20 horas, por el modo en que estaba el cuerpo. Ellos ya venían separados unos meses, ella le habáa dicho que la relación no daba para más porque él no trabajaba y ella no quería un modelo así para su hijo. Florencia había comenzado una relación con un compañero de trabajo. Por la reacción del nene cuando le nombran al papá, todo hace suponer que el presenció como mataban a su mamá."

El nieto de Graciela actualmente tiene 4 años y vive con su abuelo en San Rafael. 

Damián Ortega, el principal sospechoso, llamó horas después de la muerte de Florencia al 911 informando que la había encontrado descompuesta y hasta el día de hoy su defensa sostiene la versión de que la mujer policía fue víctima de un robo. Los peritajes forenses comprobaron que Florencia fue reducida con un golpe en la cabeza y ahorcada con un cable.

Florencia Peralta era policía y fue asesinada en San Rafael. 

La causa tuvo un giro posteriormente cuando los efectivos localizaron el celular de la víctima, en manos de Gassimou Barry. En su declaración dijo que lo había encontrado tirado en una acequia, pero la Justicia aún no da crédito a esa versión. Está imputado por el delito de “encubrimiento agravado por receptación maliciosa” y la alternativa figura del “Homicidio criminis causa”. La principal hipótesis es que Barry habría sido  utilizado por Ortega para montar el escenario del supuesto robo en el que murió Florencia.

Damián Ortega actualmente está detenido en el penal de San Rafael a la espera del juicio por el homicidio de su pareja. En cuanto a Barry, permanece con prisión domiciliaria.

Respeto a su lucha, Graciela se muestra serena y contundente: "Somos un grupo de madres que nos hemos unido para luchar contra la violencia". Al igual que las otras mamas, ella afirma que su fe en Dios y este trabajo en comunidad ha sido clave para afrontar la terrible pérdida.

Julieta González

Susana es la mamá de Julieta. Es policía en la Comisaria Décima y respecto a su participación en Madres de Pie afirma: "Nos reunimos con la finalidad de conocernos, de saber que nos conducÍa a hacer esto y todas coincidimos que la palabra fundamental en este grupo es la del amor. Aportamos un granito de arena para que no les pase a nadie lo que les paso a lo que más queriamos en nuestras vidas."

Julieta González junto a su mamá, Susana. 

Julieta González de 21 años, oriunda de Maipú desapareció el 21 de septiembre de 2016 y su cuerpo fue encontrado el 27 en una ripiera camino a Cacheuta. Los peritajes demostraron que la joven estuvo secuestrada al menos tres días y fue asesinada a golpes. 

"Siempre fuimos una y seremos una hasta el final. Ame a mi hija", afirma Susana.

El principal sospechoso, quién actualmente está con prisión preventiva, es Andrés Di Césare. El joven mantenía una relación con Julieta y confesó ante la justicia que el día 21 de septiembre discutió con ella y la golpeó, pero no la mató. Sin embargo, las manchas de sangre encontradas en su auto y los restos de piel de Julieta, bajo sus uñas, lo convirtieron en el principal sospechoso. Actualmente la familia espera que  la Octava Camara del Crimen se expida y de prontamente la fecha de juicio.

Janet Zapata

La joven de 29 años despareció el 21 de septiembre y su cuerpo fue encontrado el 26 en un descampado en el Algarrobal. Janet llevaba ocho años en pareja con Damian Minati, con quien tenía una hija. 

Hoy Minati está imputado por el delito de "homicidio agravado por precio remunerativo y femicidio". Esto se debe a que lo acusan de haberle pagado 15 mil pesos a Claudio Quiroga para que cavara un pozo donde esconder el cuerpo. En la causa también está imputado Juan Orlando Manzano, amigo de Mineti y quien lo ayudó a planear y ejecutar el crimen de la mujer. Ambos está imputados por el delito de homicidio agravado por haber sido cometido por precio y mediante la utilización de arma de fuego.

La causa hoy está elevada a juicio y la familia solo aguarda que se haga Justicia y su hija finalmente descanse en paz.

La mamá de Janet también participa de la asociación Madres de Pie y al respecto afirma que el espacio que han formado le ha ayudado a llevar adelante el dolor y luchar juntas por un mundo sin violencia. 

Janet Zapata tenía 29 años.