Un egresado pidió jurar solo por el honor y no por Dios ni la Patria - Mendoza Post
Por: Mendoza PostMartes 10 Abr 2018

Un joven egresado de la carrera de la carrera de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo explicó en una extensa carta abierta a las autoridades de la casa de estudios los motivos para pedir la modificación del juramento al momento de recibir el título.

El joven afirmó que no comparte los principios de patria y Dios.

En la universidad, la ordenanza 21/66 del Consejo Superior que reglamenta los juramentos de los títulos universitarios solo prevé tres fórmulas al momento de recibir el título: a) “por Dios, por la Patria y estos Santos Evangelios”, b) “por Dios, por la Patria y mi Honor” y c) “por la Patria y mi Honor”.

Federico Mare señaló que la ordenanza se aprobó durante la dictadura militar de Juan Carlos Onganía, uno de los tiempos más oscuros de la historia argentina contemporánea. Incluso destacó que se aprobó la ordenanza el 29 de julio de 1966 a pocas horas de que se produjera la Noche de los Bastones Largos.

"Como estudiante egresado de la UNCuyo, quisiera poder jurar de un modo acorde a mis convicciones, a mis valores, a mi ética, a mi sentido moral. Un modo que no lesionara mi libertad de pensamiento y conciencia, ni tampoco mi dignidad como persona", escribió el estudiante.

"Quisiera, simplemente, poder jurar por mi honor. Por mi honor a secas. Sin invocar a Dios ni a la patria. Estos dos conceptos son extraños a mi cosmovisión. Si jurara por ellos, me estaría traicionando a mí mismo. No quisiera que mi colación supusiera un acto de claudicación o de hipocresía. Quiero jurar por aquello por lo que cabalmente puedo responder. Puedo responder por mi honor, pero no puedo responder por Dios ni por la patria, porque no creo en el primero ni me siento identificado con la segunda".

"Además de ateo, soy socialista libertario. El socialismo libertario, entre otros postulados esenciales, proclama el internacionalismo. Como internacionalista, la idea de patria me resulta ajena. No se me malinterprete: amo mi país. Siento –igual que el común de las personas– un apego sentimental especial por la tierra donde nací, me crié y siempre viví, y donde espero poder morir". 

La carta completa:

(*) Foto de portada ilustrativa.