¿El arbitro estaba comprado?: La escandalosa denuncia de Gimnasia - Mendoza Post
Por: Mendoza PostMartes 14 Abr 2015

Las aguas están turbulentas en el océano de Gimnasia y Esgrima.  Este lunes, el Blanquinegro sufrió una durísima derrota en manos de All Boys que dejó consecuencias importantes en torno al partido en sí y al futuro de varios de sus actores. Sin embargo , lo mas importante -y a la vez escandaloso- sucedió en los vestuarios y no en la cancha.  

Grave denuncia del vice presidente del Mensana

Luego de la caída ante el Albo, algo andaba mal en la zona de vestuarios del estadio Islas Malvinas. Además de los gestos de preocupación por una actuación inexpresiva de Gimnasia, algunos dirigentes del Lobo se mostraban ofuscados. Al ser consultado por los motivos, segundo máximo dirigente de la institución de calle Lencinas, Gustavo Giménez, tiró la bomba: 

"Entramos al vestuario a buscar los documentos con el Jefe de Prensa Fernando Carrera y el árbitro (Mauro Gianini) nos confundió con dirigentes de All Boys y nos dijo 'vieron que no les cobré un penal, les cobré tres, ja', y quedamos perplejos. Nunca nos había pasado algo así".

Luego, Giménez aclaró que "jugamos muy mal y no le vamos a echar la culpa al árbitro, pero la situación que vivimos fue insólita e indignante", manifestó a todos los periodistas presentes.

En el lugar de los hechos también estaba el presidente del Blanquinegro, Fernando Porretta, que ahora deberá decidir si actúa o no en consecuencia de los dichos de Giménez.

Alasia, pese a la derrota, evitó una goleada más abultada. 


Malos antecedentes

El juez Mauro Giannini ha protagonizado todo tipo de polémicas. Hace un tiempo fue fotografiado junto a dirigentes de Atlético Tucumán. Una imagen lo muestra cenando junto con el Tesorero de Atlético y otras personas. Un periodista que tomó la foto y decidió no darla a conocer hasta que se dispute el encuentro, y recibió amenazas tanto del dirigente como del árbitro.

Giannini, en el medio de una terna arbitral.

Federico Sotano, relator y periodista cordobés de Radio Estación, fue quien tomó la fotografía. Según explicó, el propio Giannini se acercó y lo amenazó: "Qué te pasa, payaso, ¿por qué sacás fotos? No te estoy molestando, hacé tu vida y dejame tranquilo", le habría dicho el juez al comunicador en el restaurante, donde además hubo disturbios.

El árbitro cenando con dirigentes tucumanos.

Giannini ya estuvo relacionado en otros polémicos y bochornosos encuentros, justamente con Atlético Tucumán y Sportivo Belgrano de San Francisco como protagonistas.

El elenco de Córdoba lo sufrió en la primera final con Santamarina de Tandíl, donde dejó una pésima imagen. Le había anulado mal dos goles a Sportivo, le expulsó dos futbolistas y a todo el cuerpo técnico.

Días previos a este encuentro, había perjudicado a Racing de Córdoba en otra final y hasta Cobelli se descargó en Twitter tratándolo de "coimero": "Sras y sres basta de árbitros que están puestos... Es un delincuente, la AFIP controla a los futbolistas, Giannini se la lleva en negro". "Mauro Giannini, además de horrible y mal árbitro es coimero, hace muy evidente la guita que agarró previo al partido #gianninicoimero"

En 2010 fue tapa de todos los medios por ventilar intimidades del fútbol argentino. En una entrevista con el diario Crónica de Bahía Blanca, el juez soltó anécdotas curiosas que competen a su entorno laboral. "Un día, en medio de un partido, Ricardo Caruso Lombardi me dijo: 'Vos no me des bola, yo soy farolero, le vendo humo a la gente' ", reveló.

También se refirió a Patricio Loustau: "Tiene preferencias a la hora de las designaciones".

Finalmente, el hombre de la polémica no se olvidó de Saúl Laverni: "Lo volvemos loco porque le gusta figurar, pero no lo conoce nadie en la calle. Saúl le pregunta a la gente: '¿Usted sabe quién soy yo?'. Lo confunden con otros y se pone loco", explicó.

Siguiendo con los 'benficios' de Giannini siempre para los tucumanos y en detrimento de entidades los cordobesas, en junio de 2008 privó a Racing de Nueva Italia de ascender a la B Nacional, justamente, ante Atlético Tucumán. Las crónicas muestran que, a instancias de su asistente Rubén Tapia, el árbitro no cobró un gol perfectamente válido.