Obispos furiosos por la difusión de sus sueldos - Mendoza Post
Por: Mendoza PostJueves 15 Mar 2018

Este miércoles el jefe de Gabinete, Marcos Peña, fue a la acámara de Diputados para rendir su habitual informe. Allí lanzó el tema del sueldo de los obispos argentinos que paga el Estado nacional, cuyo presupuesto para los salarios de la curia es de $130 millones. La Iglesia salió al cruce de esta información. Criticó al Gobierno al sostener que es una nueva cortina de humo para tapar problemas graves que suceden en la Argentina.

Si bien los obispos consideran que los montos no son secretos porque son parte de los fondos públicos, estiman que el surgimiento de la información forma parte de una “nueva maniobra distractiva” de los problemas económicos y los cuestionamientos éticos a ciertos funcionarios.

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, este miércoles en el Congreso donde dio a conocer el sueldo de los obispos.

Los obispos ya habían tomado como una “cortina de humo” el desbloqueo por parte del Poder Ejecutivo del debate en el Congreso de la despenalización del aborto. La irrupción del tema de los aportes a la Iglesia –muy criticaba por muchos sectores, incluso dentro de la propia comunidad católica- es un tema “taquillero” que, dicho sea de paso, debilita al Episcopado en medio del debate por el aborto.

La cuestión surgió a raíz de una pregunta realizada por la  diputada porteña Carla Carrizo, del bloque Evolución, que lidera Martín Lousteau. Ella consultó cuánto perciben los obispos. Los religiosos no creen en la inocencia de la pregunta. El obispo de San Francisco, Córdoba, Sergio Buenanueva (antes estuvo en Mendoza), lo dio a entender en declaraciones al diario La Voz, más allá de que se declaró a favor de la transparencia de los fondos públicos: “Las cifras son conocidas. Lo que me extrañó –dijo- es que los legisladores, que son los que aprueban el presupuesto, donde una parte está destinada al sostenimiento de la Iglesia Católica, hayan preguntado eso”.

Monseñor Héctor Aguer, arzobispo metropolitano.

Precisó que "no son salarios, sino asignaciones" y que, en su caso, “de los 46.000 pesos que recibo, hay un porcentaje que va a un fondo solidario. Hace unos años me tuve que operar de los ojos y la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), con ese fondo, me ayudó. Lo demás, unos 42.000, son para mantener mi casa, para la comida y para mi vehículo. Lo que queda va al sostenimiento de los gastos ordinarios del obispado, que son muchos”.