"Gigantes" detrás de la crisis del tomate - Mendoza Post
Jueves 15 Mar 2018
porAna Montes de Oca
Periodista

A la crisis de la actividad vitivinícola y de la frutícola, se suma ahora la industria del tomate. Mendoza fue hasta hace muy poco la primera productora de tomate para envasar pero ya perdió ese puesto en manos de San Juan. La industria está cada vez más resentida por los altos costos y, mientras se pierden hectáreas en manos de otras actividades, ya no son los productores sino los grandes industriales los que le están reclamando al gobierno.

En este sentido, aseguran que uno de los empresarios más importantes del país, Luis Pagani, dueño de Arcor, alertó a la Unión Industrial Argentina por la crecida de las importaciones de latas de tomate que, durante el último año, llegaron a ser unos 26 millones de latas, lo que significa el 40% de la producción local.

A esto se suma la bronca de los empresarios con el gobierno luego de que el ministro de Producción, el mendocino Francisco Cabrera, los instó a “dejar de llorar” y buscar la forma de ser más competitivos.

Cabrera dijo en Mendoza que los industriales "lloran"

Hace unos días hubo una reunión entre la cúpula de la UIA y Cabrera, junto a Marcos Peña. Los industriales aseguraron que la relación sigue bien y que “seguirán trabajando juntos”, pero lo cierto es que las quejas se multiplican y muchos aseguran que “no se avanza en nada”.

La situación en Mendoza

Rodolfo Bianchetti es vicepresidente de la Asociación Tomate 2000 (de la cual Arcor también forma parte). Para él, la importación de tomate enlatado de Italia es un gran problema, pero aseguró que la crisis también tiene que ver con dos factores clave: los monopolios y las cadenas de supermercados y mayoristas.

“Los mayoristas y las cadenas de supermercados crecen sin parar, abren una sucursal cada mes y eso es porque ellos crecen a costa de la industria local que no le queda otra que venderles a ellos por el precio que ellos fijen”, aseguró.

Para ejemplificar, Bianchetti precisó que “la botella de tomate triturado que yo les vendo a ellos a $15, en la góndola la venden a $35. Yo vendo con un 8% de rentabilidad y los supermercados tienen más del 50%”.

"Usted paga una lata el doble para que el supermercado abra otra sucursal"

Como en toda cadena productiva, cuando un eslabón es débil la cadena se rompe, y esto es lo que sucede con los productos enlatados. “Nosotros dependemos de los envases y son todos monopolios. Tenés a Tetrapack con las cajas, a Cattorini con las botellas y a Siderar con las latas. Ellos suben los precios con el dólar. Por eso el probema no es el costo del tomate, sino del envase que representa entre el 35 y el 40% del costo del producto”.

La situación se pone peor por la falta de financiamiento: “nadie te financia la compra del envase y yo sin envase tengo que parar la producción, entonces necesito vender para poder seguir produciendo y ahí es donde las cadenas y mayoristas hacen su juego. No te compran. Esperan y esperan hasta que saben que no tenés para comprar ni una lata y terminás vendiéndoles a costo”.

Y agregó: “Al no poder financiar el envase, ¿con quién me financio? Con el productor, que ya tiene bastantes problemas porque nosotros (en Mendoza) producimos tomate pelado, que es el top del tomate, y eso tiene un costo mucho más alto. El costo interno argentino termina siendo muy alto y eso abruma la situación e impide que seamos competitivos, más si se trata de tomates de Italia, que son de una calidad tremenda”.

El productor es el que corre con la peor parte

Por eso, Bianchetti fue enfático: “cuando se pongan límites a los monopolios, la industria va a tener la opción de no tener que regalar la mercadería a los supermercados”.

El campo se resiente

Bianchetti aseguró que Mendoza ya perdió el primer puesto como productora de tomates en manos de San Juan. “Al productor no le conviene, está desfinanciado, le cuesta mucho acceder a créditos y necesita obtenerlos para mejorar el rinde. En Tomate 2000 venimos trabajando consiguiendo algunos créditos, pero vemos que en el campo los tomateros han ido abandonando las fincas o han cambiado de cultivo”.

La relación del sector con el gobierno provincial es buena pero poco alentadora: “nos han escuchado, pero no vemos una preocupación real. En Mendoza siempre está primero la vid, después la fruta y por último el tomate”.

La balanza desequilibrada

La semana pasada, Marcelo Ceretti, director de la Cámara de Industriales de productoa Aliemnticios, (CIPA), se reunió con funcionarios de cabrera. Allí les alertó que podrían desaparecer el 35% de los productores de tomates de Mendoza, San Juan y La Rioja si no se tomaban medidas urgente contra las importaciones de latas de Italia.

Según Ceretti, las importaciones de tomates enteros perita, en latas iguales o inferiores a los 2,5 kilos, crecieron cincuenta veces desde 2015 y se cuadruplicó entre 2016 y 2017.

“Yo tengo un cliente que el año pasado me compró 400 mil latas y este año me pidió 60 mil. Le conviene mucho más comprar el italiano, pero los funcionarios vienen a dar una vuelta por el campo y creen que saben de qué hablan. Después nos piden competitividad. No tienen ni idea...” cerró Bianchetti.