Cronología de crímenes impunes en Tunuyán - Mendoza Post
Por: Mendoza PostSábado 10 Mar 2018

Decir que el crimen de Norma Carleti ha sido el homicidio más grave de lo que va de 2018, es una verdad de Perogrullo.

Los detalles que arroja la investigación de la muerte de la mujer —acuchillada más de 50 veces— y los ribetes revelados por la familia hacen que la trama siga conmocionando a propios y ajenos.

¿Se logrará saber la verdad de lo ocurrido? ¿Se conocerá alguna vez qué hubo detrás de lo acaecido? Son solo algunas de las preguntas que muchos se hacen.

No se trata de preguntas antojadizas, ni mucho menos: los casos irresueltos en Tunuyán vienen de allá lejos y hace tiempo. El primero de ellos se remonta a la década del 60, se trata del “triple crimen de Villa Seca”.

Carleti es solo uno de los tantos casos que conmocionan a los tunuyaninos

En la noche del 27 de septiembre de 1961, en la calle La Luz de ese distrito, un hombre llamado Celedonio Alonso fue asesinado junto a su esposa Julia, embarazada esta de 8 meses. También pereció un vecino llamado Carmelo Quispe, de nacionalidad boliviana. A lo largo de los años, se llevaron a cabo dos juicios, pero todo quedó sin resolverse.

Otro de los casos que impactó a los tunuyaninos fue la muerte de Fabricio Moyano, de 17 años, ocurrido en el boliche Malake de Vista Flores en el año 2003.

El joven fue hallado con quemaduras de gravedad el 8 de junio de ese año en el interior de un auto Ford Falcon que se prendió fuego en la playa de estacionamiento del local referido.

Luego agonizó en el hospital Lagomaggiore durante 12 días y finalmente falleció el 20 de Junio de 2003. El caso jamás se esclareció.

Moyano agonizó en el Lagomaggiore y luego murió

Durante ese mismo año, un hombre llamado Pedro Trinidad murió luego de haber sido supuestamente atropellado por un vehículo en Colonia Las Rosas, más específicamente en la ruta 92. Oportunamente, un grupo de vecinos aseguró que lo habían golpeado. La investigación nunca avanzó.

Años más tarde, el 22 de junio del 2008, una mujer llamada Vanesa Acevedo fue atropellada mientras caminaba por la calle Tabanera, también en Colonia las Rosas. El conductor se dio a la fuga.

Y aunque desde el gobierno de la provincia de Mendoza se ofreció una recompensa para dar con la identidad del conductor, jamás hubo resultado positivo alguno.

En 2009, el boliche Malake volvió a ponerse en el centro de la escena: en sus inmediaciones murió Carlos Herrera. El hombre presentaba golpes en el cuerpo. Nunca se supo qué le pasó.

Galdame fue internado en el Scaravelli, donde murió

Años después, el 25 de agosto de 2013, Facundo Hernán Galdame fue encontrado al costado de la ruta 92. Estaba en estado crítico y fue llevado al hospital Scaravelli donde falleció. El expediente no avanzó un ápice.

Otro caso suspicaz fue el de Noemí “Pipi” Suarez, quien fue encontrada sin vida el 28 de abril de 2015 en su casa del barrio los Cóndores, de Tunuyán.

La policía aseguró que se trató de un ataque al corazón. Sin embargo, pocos días después su asesino, Juan Pablo Brisoli, se entregó en la fiscalía de Guaymallén. El hombre fue derivado al hospital psiquiátrico el Sauce.

Según sostuvieron sus propios familiares, jamás hubo una investigación correcta, ni por parte de la policía, ni por parte de la justicia.

El asesino Brisoli fue derivado a El Sauce por ser inimputable

Finalmente, aparece un caso del que casi no existe información: tiene que ver con un empresario de apellido Castillo que fue encontrado muerto en su aserradero de la calle Elías Villanueva, radio céntrico de Tunuyán.

Como puede verse, el crimen de Norma Carleti no es el único que ha conmocionado a Tunuyán. Esta acumulación de hechos habla por sí sola.

Solo resta recordar aquella frase cuya autoría se desconoce: “El crimen perfecto no existe… lo que existen son las investigaciones imperfectas”.