Las contradicciones permanentes del discurso de Hugo Moyano - Mendoza Post
Las contradicciones permanentes del discurso de Hugo Moyano

Las contradicciones permanentes del discurso de Hugo Moyano

Jueves 22 Feb 2018
porEmiliano Rodríguez (*)

La relación entre el Gobierno y el moyanismo parece haber llegado a un punto de no retorno, después de la luna de miel (o pacto de no agresión) de la que ambos disfrutaron durante los meses iniciales de Mauricio Macri como Presidente.

"Los gorilas no pueden estar más en la conducción del país", lanzó Hugo Moyano... fin de la historia. Aquellos elogios del líder sindical hacia el líder del PRO, a quien llamó incluso "compañero" semanas antes de las elecciones de 2015, mutaron en una embestida ácida con la que dejó trunca cualquier posibilidad de reconciliación en un futuro cercano.

Frente a una multitud este miércoles en la Avenida 9 de Julio, Moyano, sin embargo, apeló a un libreto conocido para romper definitivamente con el Gobierno y advertir sobre el "escarmiento" que el movimiento obrero podría aplicarle, en este caso, al macrismo en las próximas elecciones.

Hacia mediados de 2013, cuando su relación con la ex jefa de Estado Cristina Kirchner había caído decididamente en desgracia, el jefe sindical de los camioneros también convocó a una multitud, en aquella ocasión en la Plaza de Mayo, y les pidió a los manifestantes que no se "equivocaran" en los comicios legislativos de ese año.

"Sepamos bien a quién votamos el 27 de octubre, no nos volvamos a equivocar", subrayó en aquel momento Moyano, que calificó como "planes descansar" a los programas oficiales de asistencia laboral que recibían organizaciones sociales y fustigó con dureza a la agrupación ultra-kirchnerista La Cámpora.

Casi cinco años más tarde, movimientos piqueteros e integrantes de La Cámpora dieron su respaldo a la movilización convocada por el moyanismo y asistieron al acto -junto a miles de manifestantes más-. Y nuevamente, el líder gremial pidió a los trabajadores no volver a cometer "errores" al votar.

Más allá de las chicanas de Moyano e incluso de la compleja situación judicial que lo involucra -de igual modo que a su hijo Pablo-, la marcha de este miércoles debería significar para el Gobierno al menos un llamado de atención, tomando en cuenta sus intenciones de avanzar en el corto plazo, entre otras iniciativas, con una reforma laboral.

(*) NA, especial para Mendoza Post