Martes 13 Feb 2018Martes, 13/02/18 atrás
Secretario Gral. de Redacción

El pasado viernes 2 de febrero, un grupo de concejales pidió que el secretario de Gobierno de Santa Rosa, Marcos Nuarte, dejara su cargo en medio de sospechas de corrupción. Quien encabezó la movida fue la oficialista Débora Quiroga, a través de un posteo en Facebook. Lo curioso de lo sucedido es que:

1-Quienes avanzaron en el pedido son ediles del radicalismo. Es decir, del mismo color político que gobierna ese Departamento.

2-El pedido se dio a conocer a través de un crudo comunicado donde no escasearon las imputaciones contra el poderoso secretario: “Hacemos responsable al señor Marcos Nuarte de las sospechas que se han suscitado en torno a nuestra gestión, referidas a hechos de corrupción, como así también del mal manejo de las relaciones institucionales y del fracaso en la resolución de conflictos políticos y sociales”.

A partir de entonces, todo ingresó en un cono de misterio y secretismo. ¿Se hizo cargo Nuarte de los señalamientos? ¿Qué dice la intendenta Trigo al respecto? ¿Cómo seguirá la avanzada de los concejales? Son solo algunas de las preguntas que quedaron flotando en el aire.

Lo primero que debe contarse, es que, poco antes de que se conociera el comunicado de Quiroga, existió una reunión secreta en la cual los tres concejales del bloque radical le pidieron a Nuarte que dejara su cargo. El encuentro duró tres horas y media, y no fue nada productivo.

Nuarte y Trigo junto a Susana Balbo

Aunque se le ofreció conseguirle un nuevo empleo, el secretario de Gobierno se resistió a dejar su puesto. “Me iría, pero Norma no va a querer que me vaya”, respondió secamente Nuarte al final del meeting.

Ello provocó la reacción mencionada, el comunicado emitido por los concejales de la UCR Quiroga, Ezequiel Quiles, y Roberto Vanin, junto al senador provincial Walter Soto.

Ver además: Fractura en Santa Rosa, radicales piden que se vaya Nuarte

Frente al documento, la intendenta hizo lo inesperado: redobló la apuesta. No solo decidió seguir respaldando al siempre sospechado Nuarte, sino que además inició una suerte de “caza de brujas” respecto de los funcionarios de su gobierno que respondían a Soto.

La única “concesión” que hizo Trigo ante los insistentes señalamientos, fue una suerte de “lavada de cara” de su propio gabinete. Eso sí, ningún funcionario dependiente de Nuarte fue movido de su cargo.

Trigo sostiene a Nuarte a pesar de todo

Ante ese panorama, los concejales han decidido avanzar aún más: esta misma semana comenzarán con puntuales pedidos de informes y ahondarán respecto de suspicaces licitaciones. 

Uno de los desaguisados sobre el que pondrán la lupa es aquel que reveló el Post el 10 de abril de 2017referido a los sobreprecios en la compra de productos de mayordomía

"Tenemos que ser coherentes, si decimos que vinimos a cambiar las cosas tenemos que hacerlo. Venimos de la pésima gestión de (Sergio) Salgado y los vecinos esperan otra cosa", se sinceró a este diario un histórico referente del radicalismo santarrosino.

-¿El problema es Nuarte o Trigo?

-Nuarte, lo hacemos cargo de la mala imagen que tiene el Departamento. Trigo lo sostiene igualmente. Norma solo lo escucha a él.

-¿Por qué?

-Nuarte es un tipo muy vivo, se nos adelanta a todos. A su vez, todo el tiempo le hace ver a Norma que hay conflictos y que él la va a "salvar".

Los concejales del oficialismo acusan a Nuarte por las sospechas de corrupción

-¿Y ustedes no hablan con Trigo?

-Hay como un cortocircuito en la comunicación. Si hablás con los concejales te van a decir lo mismo.

-Pero es raro pensar que Nuarte haga lo que hace y a la intendenta no le llame la atención, hablo de los sobreprecios y demás desaguisados.

-Sí, qué se yo... es todo tan obvio. Imaginate que hay expediente que nadie quería firmar y Nuarte decía “los firmo yo”. Los firmaba y salían. Algunos son escandalosos, como los honorarios de un abogado de Tunuyán que jamás pisó Santa Rosa. Se encaprichó con que había que pagarle y le terminaron pagando.

-¿Qué opina sinceramente de la gestión de Trigo?

-La gestión no es mala, pero se ve manchada permanentemente.