Con fútbol, el gobierno entra en la interna del PD - Mendoza Post
Jueves 1 Feb 2018
porRicardo Montacuto
Director Periodístico

Esta noche hay fútbol. Las formaciones, apenas si trascendieron. Ambos técnicos mantendrán el misterio hasta último momento. Sólo se sabe que el equipo de Alfredo Cornejo alineará a muy pocos políticos, más unos pibes del Tomba de los que no se conocen mayores datos. El gobernador jugará al medio, de cinco, con proyección y disposición a manejar la pelota.

Cornejo contará en la cancha con los servicios del senador José Orts, conocido por su rudeza en las acciones defensivas, fogueado en actos repletos de puteadas y piedrazos con el intendente peronista de San Martín Jorge Giménez. No es que falten jugadores para defender los colores del gobierno. Pero la verdad es que en el gabinete y en los bloques legislativos oficialistas no se ve mucho talento con la redonda. Hay funcionarios que nunca vieron un partido de fútbol. O peor aún, se hicieron hinchas de Godoy Cruz por obediencia debida o con el ascenso de hace 12 años.

Algunos gansos “frentistas” enfrentados al presidente del PD Carlos Balter Balter estarán en la cancha esta noche, repartidos en ambos equipos. Por caso, el presidente de Aysam Richard Battagión jugaría “cinco minutos, si hay alargue” hicieron saber allegados.

Y el encuentro tendrá aires de clásico. Hoy desde las 20:30, los futboleros del gobierno (que el martes entrenaron) serán recibidos en el Club Social y Deportivo Montecaseros, por un combinado organizado por el presidente de la entidad local, el reconocido dirigente demócrata José “Pipo” Álvarez, cooperativista, además.

Dicen que en el equipo del Este que recibirá a los del gobernador, irá al arco Walter “El Gorrión” Bernabé, el golero más famoso que ha tenido San Martín, el León del Este. También habrá otros ex jugadores profesionales de buen pie, y algo de barriga para disimular un poco. “A Cornejo lo vamos a marcar personal, y en zona. Va a buscar ser el eje por donde pasan todas las pelotas. Sabemos lo morfón que es… y vamos a jugar a ganar, y a meter duro…” dijo uno de los organizadores, que anoche estaba -papel en mano- confirmando el equipo. Por supuesto, los anfitriones no incluirán a jugadores del equipo profesional que milita en el Federal B.

Walter Bernabé, intacto a los 51. La toma es del año pasado.

Después del partido de fútbol habrá un asado, y a los postres, charla política, reconocida tanto por operadores del gobierno como por demócratas del Este, entusiasmados con el repentino interés que ha tomado la interna partidaria del 18 de marzo. Todos quieren meter la cuchara en esa interna, aunque lo nieguen.

Como se sabe, los “gansos” eligen autoridades partidarias. Y puede que haya internas y que se enfrenten el ala “conservadora” conducida por el presidente demócrata Carlos Balter, acompañado por algunas figuras como el diputado Marcos Niven, Aldo Vinci, o Gabriel Llano; contra los “frentistas” que tienen a algunos prominentes miembros en el gobierno, como Richard Battagión en Aysam, Josefina Canale en el Casino u Oscar Sagás en Salud. Esa interna cobró interés por la pelea entre el PD y el Gobierno a causa de la ley para ampliar los miembros de la Corte, lo que en la práctica marginó a los gansos de Cambia Mendoza. Si gana el oficialismo partidario, el PD quedaría afuera del frente, se abriría a otras alianzas, o iría a las elecciones de 2019 con su sello propio, con el que no había logrado colocar legisladores en sus últimas incursiones. En cambio, un PD frentista evitará dispersiones del voto que acompañó a Cornejo en 2015 y 2017.

De Marchi y Macri, meses atrás.

Esta interna tiene un árbitro silencioso, “oficialmente” prescindente, que juega su propio partido por la gobernación 2019. En el PRO conducido por Omar De Marchi aún hay unos 500 afiliados al PD que pueden votar en la interna de sus “primos”. De Marchi tiene a sus “más amigos” en los frentistas. Pero más le conviene un PD que no esté “inducido” por la UCR. Las relaciones del intendente lujanino con Balter han mejorado sustancialmente en los últimos tiempos, tal vez por aquella razón estratégica. A De Marchi lo invitaron también al “fulbito” de esta noche. Pipo Álvarez le pidió que esté, pero el intendente declinó ir. Irá a la vendimia de Tunuyán, gobernada por el intendente peronista Martín Aveiro.

No es difícil deducir a qué van los radicales esta noche al Club Montecaseros, tierra del Este, donde son patrones el propio Álvarez, los Magistretti, y el diputado juninense Marcos Niven.

“Claro que vamos a hablar de política. Nos interesa que los amigos demócratas, todos, tengan la visión frentista que queremos en Cambia Mendoza. Que sepan de las transformaciones… que un par de dirigentes se opongan, no es la realidad de todos. No vamos a intervenir en la interna, pero sí es cierto que hablaremos de política” dijo un operador del gobierno.

Según parece, Pipo Álvarez –quien además es el presidente de la Federación Argentina de Cooperativas Eléctricas- y Cornejo ya han tenido algún encuentro ocasional en los últimos tiempos, y de allí habría surgido la idea del “fútbol con asado”.

José "Pipo" Álvarez (Foto: Tiempo del Este)

En el Este, los dirigentes y militantes del PD no están tan metidos en el micro clima caliente y las rispideces en el frente oficialista. Pero se manejan allí muchos votos importantes. “Nosotros vamos a escuchar a todos… ya nos llamó Balter para conversar… y veremos de qué manera participamos. Por supuesto, nos interesa ayudar al gobernador” contó uno de los organizadores del partido de fútbol de esta noche.

Por lo pronto, entre los distintos bandos demócratas ya circulan algunos “embajadores” tratando de evitar la interna, con el argumento “no dejemos que se metan en nuestro partido”. Habrá que ver. El 9 de febrero, que es lo mismo que decir “en cinco minutos” en términos políticos, cierran las listas. Y ahí no pueden entrar ni el PRO ni los radicales, que estarán jugando la misma interna, desde afuera, pero por razones bien distintas.

Eso sí, por las dudas, para el partido de esta noche Pipo Álvarez dispuso un árbitro de la liga rivadaviense de fútbol. No sea que a los muchachos se les vaya la pierna de más.