A un año de la fiesta, siguen imputados los rugbiers mendocinos - Mendoza Post
Jueves 28 Dic 2017
porLeonardo Otamendi
Editor Post

Hace un año, los mendocinos fuimos sacudidos por uno de los casos más ruidosos de los últimos tiempos: una chica denunció haber sido violada por un grupo de rugbiers, en Chacras de Coria, durante una fiesta. 

Pasaron ya 12 meses de aquel episodio y cuatro jugadores y el entrenador continúan acusados por la Justicia. En el medio, hubo pedidos de sobreseimientos, apelaciones, marchas contra “los hijos del poder” y la causa se fue apagando. La defensa de los imputados aguarda la "exculpación" de sus defendidos.

El 10 de diciembre de 2016, en la casa de José Hervida, manager de la Selección Mendocina campeona del Seven de la República ese año, se hizo el festejo por el logro obtenido. En medio de la diversión, alegría y alcohol, una chica denunció que fue abusada por varios jugadores pero que no recordaba lo ocurrido.

Por esta denuncia fueron imputados seis jugadores y el manager pero luego fueron sobreseídos dos rugbiers. Ha pasado un año: como se dijo, se hicieron pruebas, se tomaron testimonios, hubo idas y vueltas y todo sigue igual. Sin embargo, parece que pronto llegará el desenlace de esta causa que produjo una grieta entre quienes le creyeron a la chica y quienes la tomaron como una mentirosa.

El contacto sexual existió. Ella tenía semen en sus prendas pero a quien le pertenecía el fluido no lo negó, declaró que la situación sexual fue consentida sin ningún tipo de sometimiento.

José Hervida, manager de la Selección mendocina de seven, está acusado de abuso sexual simple.

Los abogados de la joven denunciante, que también juega al rugby, solicitaron todo tipo de pruebas y la Justicia les fue dando lugar. Pero esas pruebas no fueron contundentes porque la chica siempre dijo que no se acordaba y que sabía lo de los abusos por los comentarios de su hermana.

Ella le dijo a la supuesta víctima que había estado con varios jóvenes. Por eso la denunciante, al otro día, le preguntó vía WhatsApp a Hervida: “¿A quién me cogí anoche?”. El manager fue quien le aportó los nombres con los que había, según él, estado de manera íntima. Pero la denuncia fue, al inicio, como una violación múltiple.

Los acusados son: Lisandro Biffi y Sebastián Vanin, Ignacio Ceschín y Enzo Falaschi. 

A mediado de este año el fiscal Hernán Ríos solicitó que los acusados sean sobreseídos. La defensa cuestionó esa medida y solicitó un nuevo peritaje psicológico para la presunta víctima. El juez de Garantías David Mangiafico aceptó esta prueba solicitada por la querella.

La denunciante fue entrevistada por una psicóloga y una psiquiatra. El resultado de esos exámenes fue elevado al fiscal. Las profesionales determinaron que la joven no sufre angustia al hablar de la supuesta violación múltiple, porque además no lo recuerda. Esto, sumado a los testigos que aseguraron que la vieron en perfectas condiciones esa noche, habida cuenta que se habló que le podrían haber suministrado una droga que quiebre su voluntad (burundanga), el sobreseimiento estaba a punto de salir.

Sin embargo los abogados de la joven jugaron una carta más. Pidieron que citen como testigos a la psicóloga y a la psiquiatra. El fiscal Ríos se lo negó, argumentando que no son testigos de nada, y el juez Mangiafico continuó la línea del fiscal. La querella apeló ese dictamen y la Octava Cámara de Apelaciones tiene que decidir si las profesionales deben ser citadas como testigos o no.

Si es aceptada la solicitud de la querella, el caso se estirará varios meses más y todo dependerá de lo que digan las profesionales, aunque se remitirán a sus conclusiones. Si la Cámara niega que sean tomadas como testigos, el final de este caso, que se transformó en un escándalo, sería su archivo con todos sobreseídos.