Los ex funcionarios K detenidos en 2017 sin condena - Mendoza Post
Por: Mendoza PostMiércoles 20 Dic 2017

 Siete ex funcionarios kirchneristas fueron detenidos este año porque distintos jueces consideraron que podían poner en riesgo las investigaciones que pesan en su contra, aunque ninguno de ellos fue condenado aún.

Los casos más resonantes fueron el del ex vicepresidente y ex ministro de Economía, Amado Boudou, y el ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido, investigado por varias causas de corrupción.

Boudou fue el último apresado, el 3 de noviembre, en su departamento del exclusivo barrio porteño de Puerto Madero, en el marco de una causa en la que se lo acusa de haberse enriquecido de manera ilícita.

De Vido, detenido.

La detención preventiva fue ordenada por el juez federal Ariel Lijo quien le imputó, entre otras cosas, la compra con fondos sin justificar de un departamento de su ex pareja Agustina Kampfer por 120.000 dólares.

La lista de ex funcionarios detenidos abarca también al ex ministro y aún diputado nacional Julio De Vido, uno de los ministros más poderosos del kirchnerismo; el ex secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, y al ex canciller Héctor Timerman, quien se encuentra detenido en su domicilio por su débil estado de salud.

También se encuentra apresado en una cárcel común el ex número dos de De Vido en el Ministerio de Planificación, Roberto Baratta; el ex subsecretario de Tierra y Hábitat, Luis D´Elía; y hasta el ex jefe del Ejército, Julio Cesar Milani, acusado de haber cometido crímenes de lesa humanidad.

Luis D´Elía, también tras las rejas.

La propia ex presidenta Cristina Kirchner, acusada en múltiples causas, también tiene un pedido de detención formulado por el juez federal Claudio Bonadio -el primero en procesarla ni bien terminó su mandato-, pero para encarcelarla primero deberán quitarle los fueros parlamentarios, porque es senadora nacional.

La ex presidenta Fernández de Kirchner, Timerman, Zannini y D´Elía fueron acusados de haber orquestado una maniobra para encubrir a los imputados iraníes acusados por el atentado terrorista contra la AMIA, el más sangriento de la historia argentina ocurrido en 1994.

El magistrado consideró que los imputados podían poner en riesgo la investigación dado que en el pasado ocuparon posiciones de poder y podían ejercer influencias para evadir la justicia, un nuevo criterio de detención preventiva establecido por la Cámara Federal porteña, el tribunal de apelaciones de los fallos de primera instancia.

Las detenciones de De Vido y Baratta se produjeron en el marco la causa en la que se los investiga por presuntas irregularidades, como pago de sobreprecios, en la importación de barcos de Gas Natural Licuado (GNL), y luego se les agregó otra "prisión preventiva" en una causa en la que se investigan las obras de ampliación de la mina de carbón de Río Turbio, en Santa Cruz.

El ex jefe del Ejército César Milani fue uno de los primeros detenidos, en febrero, en La Rioja tras prestar declaración indagatoria en la causa que investiga los secuestros de Pedro Adán Olivera, de su hijo, Ramón Alfredo Olivera, y de Verónica Matta, ocurridos en 1977, durante la última dictadura militar.

Hasta este año, sólo dos ex funcionarios kirchneristas habían sido puestos tras las rejas: el primero, el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime; y el segundo, su par de Obras Públicas, José López, detenido `in fraganti´ cuando intentaba ocultar casi nueve millones en un casa religiosa de la provincia de Buenos Aires.

Jaime, uno de los más denunciados ex funcionarios kirchneristas, fue detenido el 2 de abril del año pasado por orden del juez federal Julián Ercolini, quien lo procesó por el presunto pago de sobreprecios en la compra de material ferroviario a España y Ecuador.

Ricardo Jaime.

De todos los detenidos con prisión preventiva, Jaime es el único que tiene una condena -que aún no está firme- a 6 años de prisión por su responsabilidad en la denominada Tragedia de Once, el choque de un ferrocarril contra una estación terminal ocurrido en 2012 que dejó 51 muertos.

Los ex funcionarios detenidos se encuentran repartidos entre los penales bonaerenses de Ezeiza y Marcos Paz, donde también están alojados otros sindicalistas, como el marítimo Omar "Caballo" Suárez y el empresario Lázaro Báez.