Quincho: Las licencias de los jueces, y Cornejo presidente - Mendoza Post
Por: Mendoza PostDomingo 17 Dic 2017

Pocas cosas ponían a Julián tan alegre como la cena previa de la Navidad, con sus amigos. Y esta tendría un sabor especial. Puede que la mayoría de la población no lo haya percibido, como esos temblores que ocurren de madrugada. Pero el país había pasado un par de días en peligro. Y aún quedaban horas difíciles por recorrer.

El gordo, peronista de toda la vida, había entendido a la perfección que el kirchnerismo estaba decidido a desestabilizar a Macri y subirlo al helicóptero, si fuese posible y a como dé lugar, usando a los sectores más violentos de los piqueteros, camporistas más trasnochados que otros, “militantes” del despelote de esos armados con palos, piedras y pañuelos en la cara; y el trotskismo argento que se prendería en cualquiera. Luego, había quedado impresionado por el mail de un amigo porteño, dedicado al diseño para el exterior. Lo volvió a leer en su teléfono: “Yo no estoy arrepentido de votarlos, esperaré el tiempo que le falta y pondré en la balanza los resultados de la gestión, en todo caso me habré equivocado. Lo otro lo conozco y sé que son lo peor que le pudo pasar al país después de los militares. El martes lo viví en persona, todo armado para romper y si era posible revivir el último día de De la Rúa. Tres cuadras a la redonda del Congreso había un el infierno. Más allá, la gente que labura o que estudia lo hacía en forma tranquila, con la locura de siempre de Buenos Aires… pero tranqui…”.

¡Miralo a Carmona!

Julián guardó el teléfono y comenzó a poner unos leños al fuego, sobre un costado que tenía preparado en el hogar del quincho para cocinar a la llama. Entendía a la perfección a los gobernadores peronistas que le habían “corrido la cola a la jeringa” sin aportar a todos sus diputados para la ley previsional. Es política. El quórum es responsabilidad el oficialismo. Y después de todo, es legítimo que el peronismo de verdad, el auténtico, quiera volver.

- Y si no consiguen el quorum… a fumarla…- dijo en voz alta, mientras terminaba de frotar con sal gruesa, limón y pimienta negra el cordero que haría al asador. Un auténtico corderito patagónico que sus amigos del sur le habían enviado. Lo tuvo fuera de la heladera unas tres horas hasta que la carne estuvo a temperatura ambiente. Como mandan las normas de los buenos asadores.

El Ruso apenas si levantó la vista. Estaba leyendo el informe que publicó el Post sobre las licencias de los jueces. No lo podía creer. Estaban los días “extra” que los jueces se habían tomado por fuera de los 45 días de feria de este año, uno por uno, día por día. Más de 6.000 días sin laburar.

- Esto es un escándalo… Una bomba de tiempo- dijo.

El gordo se encogió de hombros.

- Es cierto. Es un escándalo. Pero nos dedicamos a encubrirlo entre todos durante treinta años…- dijo. El Ruso había ingresado a las planillas para verlas una por una, y chusmear con morbo irresistible cuánto habían salido del tribunal los jueces amigos.

En el cuadro que ornamenta la pared norte del quincho, la que da a Las Heras Pajarico, los muchachos acomodaban “Molotovs”, fierros del 9, sub ametralladoras y granadas en los subsuelos del Ministerio de Bienestar Social, bajo la atenta mirada del Brujo. 

A Julián le corrió frío por la espalda. Espantó la visión de un manotazo, y llevó el cordero a la mesa, con ayuda del Ruso, sobre una tabla apropiada para estos menesteres.

Los amigos estaban revolucionados por “Las fabulosas licencias de los jueces” que habían publicado en el POST. Hablaban todos a la vez. El gordo trató de enfocar el problema.

- Chicos… más allá de las licencias de los jueces, y que por fin las dieron… si esto no sirve para cambiar algo… estamos condenados como sociedad. Además, habría que hilar bien fino. Yo supe de jueces que se han ido semanas enteras, y en esta lista no figuran. Han pasado a Chile de ida y vuelta, y en esta nómina no aparecen…- dijo el anfitrión mientras iba cortando generosas porciones del corderito. Ludovico, el más PRO del grupete, intentó cortar más profundo.

Una mañana cualquiera en Tribunales.

- Esta es la lista de los jueces… ¿Y los secretarios? ¿Y los funcionarios? ¿Y los directores esos que pusieron con guita que era para las fiscalías? En la justicia está todo el mundo de viaje o de licencias todo el tiempo… así es imposible… ¿Vos te imaginás lo que debe ser organizar eso? Tendrían que hacer una ley con “ítem tribunal”. Y que laburen como todos los mortales… pidió, mientras el gordo iba sirviendo un reserva Malbec Altos las Hormigas, justo para el corderito. El Omar, el radical-radical-radical que habla con todos, hasta con los del otro lado, agregó una visión complicada de las licencias de los jueces.

- Supe de algún magistrado que, a las dos horas de salir la nota, tuvo problemas en casa… porque el documento tiene todas y cada una de las fechas, y parece que se había olvidado de “avisar”  algunas de esas “por motivos particulares”. Debe haber muchos esposos y esposas revisando esa lista con la lupa…- dijo el gordo, divertido y cabrón. Los muchachos estallaron en carcajadas.

- ¡Nooooooooooooo! ¡jajajaaaaaaaaa!

Aun con lágrimas en los ojos, de tanto reír, el Ruso preguntó qué iba a pasar ahora.

- Por lo pronto, algunos legisladores de Cambia Mendoza van a empujar un proyecto de resolución, para que los jueces publiquen sus licencias en la web, tal como hace Mario Adaro. Y después, no sé… es un cúmulo de información enorme… van a tener que revisar todo el funcionamiento… los sistemas de licencias… Los juzgados “plurales”, esos que permiten que siempre haya un juez, los van a aprobar por ley el miércoles. Pero ninguna justicia exprés va a funcionar si los jueces se la pasan de licencias… ¿no?- dijo el Omar. El gordo abrió la discusión al otro tema judicial, que explotó el viernes.

- ¿Cómo fue la “rosca” del ítem aula? ¿Por qué metieron la nota a último momento para hacer que el fallo sea plenario?

Valerio, la jugó a lo "Riquelme".

- Porque era la última carta que quedaba ante un fallo que, de lo que había trascendido, no gustaba mucho en la Casa de Gobierno…- dijo el Omar. –Miren… fue todo muy contrarreloj… Palermo andaba como loco porque faltaba el voto de Valerio y ya se acababa el plazo… podrían haber perdido incluso la jurisdicción. En el momento en que entraba la nota de Cornejo pidiendo el fallo plenario, pocos minutos antes o poco después, la verdad es que no está claro, Adaro y Palermo habían depositado el voto en el expediente. Valerio la entretuvo en el “corner”, y cuando llegó la nota, se la pasó a Nanclares, que es el presidente de la Corte. Viejo conocedor de la trenza política, el “presi” lo llamó al ministro Dalmiro Garay y le transmitió que la decisión sería de ampliar el caso a todos los jueces. Él y Valerio tenían que decidir. Los relatores de Palermo y Mario Adaro estaban como locomotoras de calientes, porque habían laburado a paso redoblado para llegar a tiempo. Marito estaba muy caliente, además. Parece que tuvo una discusión muy fuerte con Valerio. Ellos y Palermo integran la sala que debía fallar. Y ahora, hay que esperar los votos de los otros jueces. Calculale fines de marzo, principios de abril. Cornejo va a esperar. Si el fallo es a favor, como es plenario, se acaba allí. Y si no lo es, va a confrontar a los jueces con la sociedad mendocina. Fijate que con el Ítem aula, polémico y todo, bajaron el ausentismo…- explicó el Omar, y bajó la parrafada con un trago de Malbec. En su plato reposaba parte de la pierna de cordero.

- ¿Y por qué iba a salir mal el fallo? – indagó el Ruso.

- No sé si mal o bien… iba a ser “parcialmente constitucional”. Parece que objetaba los límites que el gobierno había puesto a los días que se pueden faltar. Vieron que aun con el ítem aula, los maestros pueden ausentarse hasta tres días al mes por diversas causas, aun las mismas “razones particulares” que los jueces. Pero la ley dice que sólo pueden ser hasta diez días al año, y el fallo lo cuestionaba… lo mismo que ponía límites a decretar aumentos, si fracasaban las paritarias…- explicó el Omar.

- ¿Y ahora, vos decís que votando los siete jueces, va a ganar el gobierno?

- No sé… Ni idea…- dijo. Y la mesa cambió de tema

Alfredo presidente

La verdad, es increíble… fueron a ver qué pasaba… a estar en la discusión… a traer una vicepresidencia… y mirá lo que pasa… ¡Cornejo presidente de la UCR! ¡No se los puede dejar solos un minuto! – bromeó el gordo, mientras ensopaba el pan casero en unas paltas condimentadas con oliva, pimienta negra y limón. El Omar se dispuso a contar la “rosca”.

- La verdad, fue un poco raro. El Coti Nosiglia no tenía siquiera la mayoría de los delegados, pero eran un número importante y no lo quería dejar pasar a José Cano, el tucumano, como presidente. No había manera de “cerrar”. Los del Coti decían que Cano era el candidato de Macri, y lo fulminaron. Qué se yo… José Corral, el ex presidente, le había ofrecido la presidencia a Cornejo hace tres meses. Pero el Alfredo no quería saber nada de semejante exposición, ni responsabilidad, porque está enfocado en la gestión. Pero la presión fue muy grande.

- ¿Y entonces? – indagó Julián, impaciente.

- Entonces… con la cosa trabada…el Coti empezó a decir que los gobernadores tenían que ser presidente y vice… y ahí es que empezó a sonar el nombre del Alfredo, hasta que cerraron. Lo bueno es que pudieron armar una buena “mesa”. Antes de agarrar, en una reunión de diez tipos, Cornejo les dijo de todo a Freddy Storani y al Coti. Los responsabilizó por la escasa representación del partido en los principales distritos del país, que son Buenos Aires y la Capital Federal. Y les dijo que no iba a armar ni aceptar nada si no se comprometían todos a laburar parejo, en lugar de dejarlo solo como le hicieron a Corral… bueno… el asunto es que de todo ese revoleo… Cornejo quedó como presidente, Cano como secretario general, y Morales, Storani, Colombi y otros en la mesa de conducción…

El plenario del Comité Nacional de la UCR.

- ¿Para qué sirve ser el presidente de la UCR? – interrumpió Ludovico. Todos lo miraron al Omar.

- Miren… el viernes, cerca de las nueve y media de la noche, Macri lo llamó al Alfredo para felicitarlo y estuvieron hablando un rato. Parece que el “gober” le dijo que le habían encajado una bicicleta con el manubrio algo flojo… con poco lubricante a mano… con una cadena que se le sale… pero que habían encontrado a uno que sabía pedalear… Sabiendo cómo es Cornejo, va a meter presión en el partido para las elecciones de 2019, y va a tratar de jugar más fuerte en la relación de la UCR con el PRO. Y Cano estará encargado de la “diaria”, con algún colaborador del Alfredo que tendrá que pasar tiempo en Buenos Aires. Qué se yo… Roberto Iglesias años atrás y Ernesto Sanz fueron presidentes del partido. A Roberto no le sirvió. Pero el Ernesto armó Cambiemos y consiguió que más de 500 radicales sean intendentes en algún lugar del país… y una buena fuerza en el Congreso… el Alfredo deberá lograr que a la hora de los bifes, los radicales pesen tanto como Carrió, que con un tuit paró una ley y congeló el país hasta el lunes…- dijo el radical del grupete, y los muchachos brindaron por las buenas prácticas políticas.

La cena fue llegando a su fin. Después de un buen licor de manzanilla a modo de bajativo y helado de limón y ananá con champagne y menta, los muchachos partieron rumbo a los autos.

- Gordo… no me quiero imaginar la cara de Marcos Niven cuando vio lo de las licencias de los jueces en el POST.

- Parece que lo tuvo que ver de prepo. Legisladores, ministros, dirigentes radicales le reventaron el WhatsApp con la nota…

- En la Legislatura hay muchos senadores y diputados abogados… no se van a animar a ir a fondo con una nueva ley de régimen de licencias de jueces y magistrados.

- Tenés toda la razón del mundo…

- Qué poco le queda al año… ¿Hubo algún lío con la publicidad de vía pública del Omar Alvarez en Ciudad?

- No sé. Entiendo que se le vencieron unas 50 pantallas y están ahí con una disputa de plata con la Municipalidad.  Parece que el Omar se olvidó de pagar las tasas de publicidad.  Y que los muchachos del medio afín están desesperados apretando por hacerse de esos espacios, después de que el Viti los “afeitara” en medio de aquella pelea terrible de hace diez años… Veremos… en marzo, licitan. El Rody Suarez se va a tener que hamacar para dejarlos a todos conformes. 

- Me preocupa el lunes…

- A mí también. Si le van a dejar la seguridad sólo a la policía de la Ciudad de Buenos Aires, que se prepare el pelado Larreta. Va a ser otro escándalo de proporciones… con violencia, heridos… y encima, los “malos” los van a cagar a cachetadas… y adentro, qué se yo… ya viste lo del otro día. Puede pasar cualquier cosa…

- Igual, la ley previsional era pésima…

- Seguro. El hecho de que la acompañen con un bono de compensación a los jubilados y a los de la AUH, te indica que estaba mal desde el principio.

- ¿Y entonces?

- Recemos que no pase nada… ¿Me dejás que te cuente un chiste?

- ¡Dale!

- Macri y su asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba estaban en una cena, en la Casa Rosada, preparando la estrategia mediática de la semana.

Un invitado se acerca a ellos y les pregunta:

- ¿Qué están hablando de forma tan animada?

- Estamos haciendo planes para salvar la Argentina - dice el presidente.

- ¡Guau! - se sorprende el invitado. - Y… ¿Cuáles son esos planes? -

- Vamos a matar 14 millones de jubilados y 1 dentista, contesta Durán Barba. El invitado parece confundido.

- ¿Un… dentista?, dice. - ¿Por qué van a matar un dentista?

Durán Barba le da una palmada en la espalda a Macri y dice:

- ¿Qué te dije? ¡Nadie va a preguntar por los jubilados!

- ¡Jajajajaja no podés ser tan hijo de puta!

- Todo se puede… ¡Feliz Navidad!

- ¡Feliz Navidad!

-…

Y así, entre bromas y buenos deseos, los amigos desaparecieron en el sentido estricto de la palabra.