Murió la neutralidad de la red en Estados Unidos. ¿Y ahora qué? - Mendoza Post
Por: Mendoza PostViernes 15 Dic 2017

El jueves, finalmente, se tomó la fatídica decisión. El presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos, Ajit Pai, anunció la aprobación del plan que impulsa la eliminación de la neutralidad de la red con la derogación de las regulaciones establecidas por la administración Obama

Esto significa que la banda ancha deja de considerarse un servicio básico como la electricidad o el suministro de agua.

La votación, determinó con tres votos a favor y dos en contra la propuesta de desregulación. Las dos comisionadas del Partido Demócrata rechazaron la iniciativa, como ya habían manifestado, mientras que los tres comisionados del Partido Republicano la respaldaron. La votación no se aplazó, tal como algunos pretendían, fiscal general de Nueva York incluido, luego de constatarse la manipulación de la consulta pública mediante bots.

Gracias a la llamada neutralidad de la red se garantizaba, de una forma básica, un Internet igualitario. Aunque el conjunto de las infraestructuras que lo hacen posible, desde los kilómetros de fibra óptica a los satélites o cables submarinos tienen un dueño y este suele ser privado, este conjunto de normas permitían proteger la red de quienes pueden dominarla completamente a su antojo, explica GenBeta.

Pero a partir ayer, el paradigma cambia en Estados Unidos a iniciativa de un presidente de la FCC, nombrado por Donald Trump, que fue abogado de la compañía de telecomunicaciones Verizon.

Las consecuencias

Las implicaciones de este nuevo escenario para la red de redes son muchas y muy diversas, pero las más evidentes son las que nos llevan a un Internet de varias velocidades en el que los bloqueos o las ralentizaciones de según que portales o según qué contenidos pueden ser frecuentes y no podremos hacer nada por evitarlos. 

Decidirán las compañías de telecomunicaciones.

Por ejemplo, podrías estar accediendo a determinado sitio,  y encontrarte con que tu proveedor de servicio de Internet te indica que has excedido tu ancho de banda asignado para esa determinada web. Porque sí, podrán decidir qué servicios quieren ofrecer a los clientes y cómo. 

También podrían, por ejemplo, bloquear el acceso a determinados contenidos. O caparlos de modo que para disfrutarlos tuviéses que pagarles un extra no incluido en la tarifa. 

Haciendo un símil entendible, contratar una conexión puede transformarse en algo parecido a contratar televisión por cable o de pago, pero sin existir la televisión en abierto. La única forma de acceder a Internet será pagando, sí, como hasta ahora, pero de acuerdo a la cuantía que abonemos y a lo que ofrezcan las operadoras podríamos acceder a determinadas webs y servicios o no. Si antes se pagaba por velocidad, ahora también se podría estar pagando por el contenido concreto.

Otra cara del fin de la neutralidad es que las compañías tecnológicas más poderosas podrían pagar a los proveedores de servicios para que el acceso a sus respectivas plataformas se realice más rápido que el acceso al resto de la web.