Macri recibirá el próximo 18 a la nueva conducción del Episcopado - Mendoza Post
Por: Mendoza PostDomingo 3 Dic 2017

El presidente Mauricio Macri recibirá el próximo lunes 18 a la nueva conducción de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), encabezada por monseñor Oscar Ojea, quien le brindará sus saludos por las fiestas de fin de año y se presentará formalmente tras la elección de noviembre en la que fueron renovadas las autoridades episcopales.

Según informaron fuentes oficiales, en el encuentro, que se realizará a las 15 en un lugar a determinar entre la Casa de Gobierno y la residencia de Olivos, el Gobierno renovará el compromiso de “continuar trabajando junto a la Iglesia tal como se venía haciendo” con la conducción saliente, que encabezó durante 6 años el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo.

Entre esos temas de trabajo conjunto entre el gobierno y la Iglesia se encuentran “la lucha contra la pobreza, el narcotráfico y las adicciones”, señalaron las fuentes.

Macri se verá con monseñor Ojea

Ojea, obispo de San Isidro, fue elegido por sus pares como nuevo presidente de la CEA el pasado 7 de noviembre, en el marco de una reunión de la asamblea plenaria del Episcopado reunida en Pilar.

Acompañarán a Ojea a la reunión con el presidente Macri el vicepresidente primero del Episcopado, cardenal Mario Poli; el vicepresidente segundo, Marcelo Colombo; y el secretario general, Carlos Malfa.

Por parte del gobierno nacional también participarán de la audiencia el secretario de Culto, Santiago de Estrada, y el subsecretario del área, Alfredo Abriani.

A pocos días de asumir, en una conferencia de prensa, monseñor Ojea afirmó que la nueva conducción de la Iglesia quiere “contribuir al diálogo entre los argentinos” así como “crear las mejores condiciones” para que se concrete la visita del papa Francisco al país, y que “se cumpla su magisterio”.

Macri intentará mantener la buena relación que ostentaba con Arancedo

También en ese contacto con la prensa, Ojea sentó posición sobre la reforma laboral que propone el gobierno, al sostener que "el trabajo no es una mercancía" y que es "responsabilidad de toda la sociedad conservar los puestos de trabajo y que no se vulneren los derechos laborales".