Un ex asesor de Trump se declaró culpable por el Rusiagate - Mendoza Post
Por: Mendoza PostSábado 2 Dic 2017

Michael Flynn, el primer asesor de Seguridad Nacional del gobierno Donald Trump y hombre alguna vez sindicado como el general retirado favorito del mandatario, se declaró culpable de mentirle al Buró Federal de Investigaciones (FBI) sobre sus contactos con un funcionario ruso durante la campaña electoral del año pasado y crecen los rumores sobre lo que podría contar de ahora en más.

"Reconozco que las acciones que admití hoy en la corte estuvieron mal y que, a través de mi fe en Dios, estoy trabajando para hacer bien las cosas. Mi declaración de culpabilidad y aceptar cooperar con la Oficina del Fiscal Especial reflejan la decisión que tomé en nombre de los intereses de mi familia y mi país. Acepto toda la responsabilidad por mis actos", escribió Flynn en un breve comunicado, citado por la agencia de noticias EFE.

Desde la campaña presidencial del año pasado, los vínculos secretos entre el equipo de confianza de Trump y el gobierno de Rusia desataron denuncias, versiones y todo tipo de especulaciones, especialmente luego de que la entonces candidata demócrata, Hillary Clinton, fuera objeto de un ataque cibernético, al que sus asesores ven como una de las causas de su derrota.

Se complica la trama por el Rusiagate. 

Los demócratas denunciaron que el hackeo de emails de su partido y de la campaña de Clinton fue realizado por agentes rusos, que lo filtraron a través de la organización Wikileaks. Como si esto no fuera suficiente, los demócratas también acusaron a Rusia de interferir en la campaña plantando noticias falsas sobre su candidata y el entonces presidente, Barack Obama. Esta denuncia fue confirmada meses después por Facebook.

Pese a que el primer año del gobierno de Trump estuvo plagado de polémicas, escándalos y todo tipo de conflictos diplomáticos, las dudas sobre un posible complot entre la mesa chica de Trump y el gobierno ruso de Vladimir Putin nunca desaparecieron.

A las investigaciones que realizan varias comisiones del Senado y la Cámara de Representantes en Washington, se sumó una investigación del FBI. Primero la lideró James Comey, pero cuando Trump lo despidió y desató un nuevo escándalo, la Casa Blanca designó a un fiscal especial para el caso, el ex director del Buró, Robert Mueller.

Michael Flynn se declaró culpable de mentirle al FBI.

Con la mirada del país y del mundo encima, Mueller llamó a declarar a varios miembros de la mesa chica de Trump y acusó formalmente a tres de ellos: el primer jefe de campaña del magnate, Paul Manafort, y su entonces número dos, Rick Gates; y el ex asesor de política exterior de la campaña presidencial, George Papadopoulos. Los primeros dos se declararon inocentes; el tercero, culpable de mentirle al FBI.

Flynn se convirtió en el cuarto acusado por el FBI, pero se trata del primero que formó parte del gobierno de Trump y no sólo de su campaña electoral.

Según admitió después el propio Flynn, él y Kislyak hablaron sobre las sanciones que Obama impuso al Estado y empresas rusas en sus últimos meses en la Casa Blanca, justamente por su presunta interferencia en la campaña presidencial.