Empleada de Anses Tunuyán estafó con la Argenta y sigue como si nada - Mendoza Post
Miércoles 22 Nov 2017
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción (click en autor)

La estafa es simple y concreta: cuando un jubilado quiere un crédito en el marco del programa Argenta y se dirige a la UDAI de Tunuyán, lo sorprenden al ofrecerle el “atajo” de gestionarle el trámite a cambio de una “comisión” de unos $500.

Así quedó acreditado, no en uno, sino en dos expedientes judiciales: el FMZ 26989/17, que investiga el posible “abuso de autoridad y violación del deber del funcionario público” y el FMZ 37719/17 que refiere a la “defraudación contra la administración pública”. Uno tramita en la Fiscalía Federal Nº 1 y el otro en la Fiscalía Federal Nº 2.

Parte de esa trama la publicó el Post el pasado 15 de noviembre: “Según fuentes judiciales consultadas por este diario, las sospechas llegan hasta lo más alto de la Anses tunuyanina. No obstante, el foco se ha puesto sobre una empleada llamada Soledad Cisterna, que aparece insistentemente mencionada en las causas de marras”, se dijo entonces.

Rápidamente, tanto desde la Ansés regional Cuyo como la UDAI de Tunuyán, aseguraron a este diario que tomarían cartas en el asunto respecto de la empleada “infiel”. “Va a ver que tomar cartas en el asunto”, se dijo a este medio.

Sin embargo, han pasado los días y nada ha ocurrido en los hechos. Lo único que confirmaron desde ese organismo es que "se ha enviado a un abogado a ver los expedientes".

Ver además: Con la Argenta, estafan a jubilados en Tunuyán

¿Cómo es posible que una empleada sospechada persista en su cargo? ¿Cómo garantizar que no siga cometiendo el delito del que la acusan?

A esas preguntas, se suma otra más importante: ¿Quién protege a Cisterna, si es que alguien lo hace?

Baggio, titular de la UDAI tunuyanina

Desde la Anses regional Cuyo juraron al Post que nadie la sostiene, pero, otra vez… ¿por qué sigue en su cargo?

Quien debería responder es la titular de la UDAI Cuyo, Silvia Baggio, quien ha encontrado en Cisterna una de sus personas de mayor confianza y ni siquiera ha atinado a reprenderla por las acusaciones que pesan sobre su persona.

Ver además: Estafa en Anses de Tunuyán con tarjetas Argenta

Más aún, aquellos jubilados a los que les pidieron “comisiones” para darles el respectivo crédito vieron refrendar esos préstamos por la propia Baggio. Sin su firma, nada avanza… así de simple.

En buen romance, si la mujer nada tiene que ver con la trama aquí revelada, ¿cómo es que pone su signatura en los créditos sospechados, iniciados suspicazmente por Cisterna en el primer piso de la UDAI?

Ciertamente, Baggio es todo un misterio. Nadie sabe cómo llegó dónde llegó ni quién la sostiene, pero allí se encuentra atornillada.

No solo desconoce las mínimas cuestiones relacionadas a la seguridad social, sino que además fue designada sin siquiera haber terminado el colegio secundario. Recién lo hizo durante 2017.

Su nombre, a su vez, está asociado a otra polémica, muy cerca de Tunuyán: fue en 2016, cuando quedó envuelta en un escándalo por el mantenimiento de una ostentosa sede de la Anses en San Carlos.

Se trata de un contrato de más de $100 mil mensuales por un local —sin terminar— que nunca se usó y cuya existencia fue revelada por diario NDI del Valle de Uco. Un gasto que hasta el día de hoy no quedó del todo claro por quién fue autorizado ni a cuánto ascendió.

Desde la Anses aseguraron al Post que "nadie sostiene a nadie"

En una entrevista brindada a Canal 8, Baggio expresó desconocer la trama, pero luego apareció un audio que demostró lo contrario: que sí sabía de su existencia. Es una "escucha" en la cual el presidente de la UCR de San Carlos, Héctor Neila, le pide explicaciones.

Baggio apenas atina a responder que el contrato se estaba rescindiendo.

En el caso de la estafa a los jubilados del programa Argenta, ocurrió algo similar. En un principio advirtió desconocer las denuncias que se sustancian en la justicia contra Cisterna. Luego se supo que sí fue debidamente notificada por la fiscalía.

En medio de tantas sospechas y desmentidas, este diario logró hacerse de una misiva firmada por Gabriela Basualdo, directora de Control de Créditos de la Anses, donde se le pide disculpas a un jubilado llamado Coria Filimon por dinero que se le descontó irregularmente en el marco del Programa Argenta. Es por un préstamo que jamás tramitó.

“Se proceda a dar de baja los descuentos que en concepto Argenta se le efectúan de su beneficio, así como reintegro de los montos que le fueron efectuados”, dice la misiva referida.

¿La prueba del delito?

Allí se confirma la trama publicada por el Post en 2015, cuando la estafa era un poco más sofisticada y se refería a la conformación de créditos “truchos” por parte de empleados de la Anses.

Ello demuestra que las irregularidades en esa oficina no son nuevas ni novedosas. Solo han cambiado las metodologías.

Sea como fuere, como se sostiene usualmente desde este diario, habrá más novedades para este boletín.