Tras la masacre en Texas, Obama confía en que se endurezca la ley de armas - Mendoza Post
Por: Mendoza PostLunes 6 Nov 2017

 El ex presidente de Estados Unidos Barack Obama manifestó su consternación por la masacre en Texas, en la que ayer murieron 26 personas, y volvió a exigir un endurecimiento de la ley de armas.

"Nuestras condolencias con todas las familias en Sutherland Springs y a todos los que se vieron afectados por este acto de odio (...)", tuiteó anoche tras el baño de sangre que perpetró un hombre joven en una pequeña ciudad cerca de San Antonio por motivos que todavía se desconocen, reprodujo la agencia de noticias DPA.

A su vez, Obama abogó por endurecer la ley de armas en el país, como ya hizo durante su mandato. "Quiera Dios darnos la sabiduría para preguntarnos qué pasos concretos tenemos que dar para reducir la violencia entre nosotros y las armas", dijo.

Barack Obama destacó la necesidad de rever la legislación estadounidense.

Al respecto, su sucesor al mando de la Casa Blanca, Donald Trump, dijo hoy en Japón, donde realiza una visita de Estado por Asia, que el problema es "la salud mental", y no la política del país sobre posesión legal de armas.

"Es un poco pronto, pero está claro que nos encontramos ante un problema de salud mental de alto nivel. Tenemos muchos problemas de salud mental en nuestro país. Es algo que hay abordar de manera seria", dijo el republicano.


"Que Dios también nos otorgue a todos la sabiduría para preguntar qué medidas concretas podemos tomar para reducir la violencia y el armamento en nuestro medio"

Un hombre abrió fuego ayer contra los feligreses que asistían a un oficio religioso en una iglesia bautista en Sutherland Springs y mató a 26 de ellos, de entre cinco y 72 años. Unos 20 heridos fueron llevados al hospital, según dijo el Gobernador de Texas, Greg Abbott.

El tirador solitario murió tras el ataque en circunstancias que todavía no están del todo claras. Según informaciones del canal estadounidense CNN, el asesino era un joven de 26 años.

Donald Trump adjudicó el ataque a un "problema mental" del agresor.