Quincho: La "guerra blanda" del PJ contra Cristina, y las llaves de la guita - Mendoza Post
Por: Mendoza PostDomingo 22 Mar 2015

El primer fin de semana del otoño, y el cielo ya daba algunas pequeñas señales de que Dios tenía pensado apagar el horno un rato, por lo menos hasta el 10 de setiembre a las diez de la mañana, momento en que nos empezamos a morir de calor cada año, y últimamente, con humedad tropical.

-Te lo dije... desde que hicieron Potrerillos esto parece Buenos Aires- dijo el Ruso, punteando en una hojita las “Traffics” que Lobos usó para mover gente y enquilombarle la asamblea a ATE, y que ahora había que pagar. -No seas animal, Ruso... No hay suficiente agua en el lago como para cambiarnos el clima... esto es otra cosa... Por algo el de arriba nos manda a transpirar la gota gorda- reflexionó Julián. Desde hacía días tenía ese sentimiento de culpa, de que si todo anda para el tujes, seguro el peronismo tenía algo que ver. El Ruso, el hombre de los negocios inconfesables del grupete, se encogió de hombros y siguió calculando la cometa de los muchachos.

El gordo no era muy amigo de las comidas que no eran una cosa ni la otra, pero había optado por hacer otra vez su asado al disco, que en los mediodías de montaña le abría el apetito a la mismísima momia del Aconcagua. La preparación era bastante simple. Julián calentaba el disco con unos cuantos leños, apenas si pintaba el fondo con un toque de aceite de oliva, y encima le mandaba aros de cebollas bien gruesos, para saltearlos en el centro del disco. Después agregaba unos trozos de vacío -bien desgrasado- punta de espalda, una entrañita, y unas costillas bien angostas, contra un costadito del disco. Al revés que en la parrilla, agregaba en ese momento un poco de sal gruesa, ají molido, tomillo y romero y cubría la carne con varias hojas de repollo, para mantener los vapores de la cocción. Al final, quedaba como un asado al horno, pero con el inconfundible humo de la cocción a leña. Casi al final Julián solía sumar unos chorizos, pero luego de sacar casi toda la carne, para no engrasar todo. Aparte, en el caldero de fundición que venía heredando de su abuela, el gordo freía las papas bravas. Se negaba a decirle “rústicas”, típica mariconería gourmet, con el perdón de sus amigos del ramo. El Malbec de Marcelito Pelleriti ya descansaba sobre la mesa, mientras la Sparkling sonaba de fondo.

Desde el cuadro que adorna la pared norte del quincho, llegaban los rumores de sedición. 

Uno de los militantes muerto a tiros en un ajuste de cuentas en Pedro Molina había pasado la voz, y estaban todos nerviosos: el general, Lopecito, Lorenzo Miguel, Casildo, Rucci, y todos los muertos del peronismo agitaban una nube cargada de granizo, preocupados por la revuelta que se cocinaba ahí abajo, contra la líder. ¿Qué les pasa a los compañeros, se habrán olvidado del sabio y sano verticalismo?

¿Qué tal el peinadito?

Los muchachos fueron llegando de a uno, menos el tío "anarco", que se había escapado de crucero del amor con una secretaria jubilada de la dipupro Laurita Alonso. Entre todos le habían convencido de comprarse bermudas, pantalones pinzados y camisas de lino. El amor todo lo puede. Con la mesa puesta y el asado al disco saliendo a punto, la charla se armó alrededor de lo único importante: el poder. El Omar, el radical-radical-radical que habla con todos, acometió primero:

-Gordo... ya están todas las cartas sobre la mesa... ¿Cómo es esto? ¿Primero se pelearon con Cristina y ahora quieren arreglar con La Cámpora?- disparó. Julián le miró extrañado.

-¿Qué decís? Ningún acercamiento... A estos muchachitos les vamos a ganar en la PASO y se acabó... ¡Vuelve el peronismo! Se entusiasmó Julián. Omar no soltó la presa.

¿Guillermo Carmona tiene las llaves de la Caja K para auxiliar a la provincia?

-Dale... a mí lo que me contaron es que necesitan que Guillermo Carmona sea “la llave” que destrabe, cuando sea necesario, los endeudamientos para llegar a fin de año pagando las cuenta, algunas por lo menos... ¿No? Porque muchos van a cobrar después de diciembre...- dijo el radical del grupo, que como todos los radicales mendocinos, bueno... casi todos... hablaban tanto con Julio César Cleto como con Ernesto Sanz. El gordo reflexionó unos instantes antes de responder.

-Bueno... a ver... “la llave” es mucho decir. Sí te puedo decir que hay algunos compañeros que piensan que no hay que romper con el kirchnerismo local, porque los necesitan... o se necesitan mutuamente. La primera premisa es trabajar para la foto del 19 de abril a la noche, cuando terminen las PASO. En esa foto tienen que estar abrazados todos los dirigentes, los tres pre candidatos y el Paco. Bermejo, Carmona y Roby y todos los demás. 

Roby y Pringles, "haciendo" Peatonal.

-Pero para eso tienen que cumplirse condiciones. La primera es que hay que tratarlo a Carmona como si fuese de cristal y garantizar una campaña limpia. Lo segundo es que no podemos hacer antikirchnerismo ni incendiarla a Cristina, ni hacerla aparecer como la culpable de la inflación, el abismo de la economía regional ni la inseguridad. Distancias sí pero no tan grandes, y tratar de retener a los pocos K que aún quedan en el gobierno, como Fernanda Lacoste, la jefa de gabinete del ministerio de Gobierno. Si el PJ hace todo eso y no se le da por enfrentar a los candidatos de Cristina en las PASO nacionales, puede que Axel Kicillof firme el endeudamiento que el gobierno necesita...- soltó el dueño de casa, sirviendo una vuelta de la punta de espalda. Uno de los secretitos del asado al disco es cada tanto tirar unas gotas de aceto sobre las cebollas... Le da un sabor increíble a la carne. Si el cocinero es muy valiente, puede caramelizarlas con un toque de azúcar, además. Ludovico, que seguía la charla con atención, hizo la pregunta correcta.

-Qué linda melodía...- ¿Pero hay alguien trabajando para eso?

-Bueno... para algunas cosas sí... a ver... Los últimos tres endeudamientos los sacó en Buenos Aires Anabel Fernández Sagasti, pero la verdad es que para éste no están trabajando. Y es improbable que lo hagan, aunque hubo algún “contactito” entre pícaro intendente de la zona norte mendocina y la diputada rubia, aunque no estuvieron hablando tanto de la plata que necesitan Paco Pérez y su ministro de Hacienda Juan Antonio Gantuz, sino más bien del futuro electoral... Pero me parece que por más que el PJ lo trate a Carmona como a su mejor amigo... los permisos de endeudamiento está complicados. Fue grande el enojo de Cristina. Pero para algo sirvió. Después del escarmiento al “Chueco” Mazzón, en Río Negro Pichetto tuvo que entregarle a Cristina y La Cámpora la lista de legisladores provinciales del FPV... Acá, cuando ves al vecino recortar las barbas, hay que poner las propias en remojo porque vienen con la guadaña...- dijo Julián, y bajó la parrafada con un trago de Malbec. El Omar, que estaba atento, preguntó...

-¿Y de que hablan en ese “puente” los camporistas con el PJ?

El lanzamiento de Carmona.

-Lo de puente corre por cuenta tuya. El asunto es que después de la zamarreada, los muchachos -especialmente de La Corriente- están tratando de hacerle saber a Cristina por el medio que fuere, que para las elecciones nacionales hay que hacer una sola lista, como ella quiere, y de paso... que acepte a los candidatos del peronismo de Mendoza. El laburo es para que a pesar del enojo, Cristina abrace a los mendocinos y deje las diferencias al costadito, sino... no habrá forma de ganarle a Cornejo...- dijo el gordo. Al Omar le dio risa y se atoró con las papas. El Ruso le alcanzó una botella de vino, que el radical se empinó del pico hasta pasar el susto y recuperar el habla... resopló un poco y arrancó de nuevo. -El gobierno nacional está encuestando duro y amplio en Mendoza y ya adelantaron el primer corte de la encuesta. Te aviso, Julián, que la mano para el peronismo local no viene pesada... viene pesadísima... y te digo además que adentro del PJ hay mucha paridad entre las fórmulas... y te anoticio por si no te alcanza, que los votos que consiga Matías Roby en la PASO, así sean un par de puntos, después se van a Cornejo o al FIT...-

La sentencia le dejó pensando al gordo. Ganó tiempo cortando unas piezas de pan casero que cada fin de semana le compraba al Gustavo en la rotisería de Francia y Beltrán, junto con las “raspaditas” y las “caseritas” del desayuno. Y se dispuso a soltar el resto del carretel.

-Miren muchachos... nos estamos pintando para la guerra, la que sea... si los kirchneristas entienden que el enemigo es Cornejo y no los otros peronistas, y esto incluye a la señora presidenta, no va a haber problemas. Pero si los muchachos de acá siguen la estrategia que les dictan desde Buenos Aires para aislar al pejotismo y tener de rehenes a los compañeros colonizando las listas, lo que habrá es resistencia... los gobernadores del PJ, todos... el poder peronista de las provincias se va abroquelar alrededor de Scioli, y guarda que no se haga un acuerdo con Massa...- especuló Julián, cortando los choricitos que -al revés que en la parrilla- sacó al último del disco de arado. El Ruso captó las cosas al vuelo.

Scioli y Paco en la Vendimia.

-Gordo... vos sabés más de lo que decís... ¿Podés contarnos qué está pasando, pero en serio?

-...-

-Bueno, total no hay secretos... El lunes hubo un almuerzo en San Martín. Convocó el Chueco, que lo habrán echado del gobierno pero jubilado... no está. Citaron hasta a los tipos con los que están enojados, como los turcos del sur Omar y Emir -no pudieron venir porque no sé qué cumpleaños familiar tenían- y también al Alejandro Abraham. Menciono esos casos para que vean la importancia de la convocatoria. Bueno, el Alejandro no fue... pero del gobernador para abajo fueron varios... incluyendo intendentes, gente de La Corriente, azules, los Bermejo... por supuesto... Y ahí se habló en serio. El Chueco contó cómo fue que salió de la Casa Rosada... dicen que vendió cara su derrota, y que ahora le está enquilombando las internas al kirchnerismo en las provincias en las que tiene algún poder, como Santiago del Estero y Córdoba, por ejemplo. Pero la historia es así: el Chueco recibió aquel sábado del cierre de listas, a su celular y cuando estaba en el Sheraton en plenas operaciones, una llamada de Cristina. Furiosa, “la jefa” le reclamaba por qué estaban dejando a su gente afuera de las listas. Y el Chueco, dicen, contesto duro. Le dijo a la mismísima deidad que estaba “mal informada” y que había gente vendiéndole la historia cambiada. Le dijo que él estaba trabajando en una lista de unidad pero que era imposible porque Carmona no aceptaba la vicegobernación ya que decía estar en condiciones de competir... y que la unidad no podía ser sólo con el propio Carmona a la cabeza, que el peronismo eso no lo aceptaba... pero que los que rompían eran ellos... etcétera. Bueno, finalmente, esa noche se cerraron las listas, al Chueco le llamaron a Buenos Aires donde primero recibió una filípica y luego fue despedido. Pero todo esto no es lo importante, sino que lo bueno es lo de fondo...- dijo el gordo, estirando el suspenso hasta el último sorbo de su copa de Malbec. Ludovico volvió a servirle.

-Si Cristina intenta condicionar al peronismo, si juega a perder y a quedarse con todos los legisladores nacionales para ser la oposición así el presidente fuere Scioli, para volver en 2019 apostando al desgaste; el PJ la va a enfrentar en las PASO nacionales. Hay contactos... los gobernadores están dispuestos a jugarse las pelotas en esta, por lo menos los que son “PJ” en serio. Incluso Scioli, por supuesto. Con Paco a la cabeza del resto... No le vamos a dejar hacer cualquier cosa... las listas van a ser consensuadas... nada de entregarle todas las bancas... Bueno, el Chueco anda con esa hipótesis de laburo, pensando que el peronismo tiene una chance de ganar las elecciones... si se vuelve anti K, por lo menos en el máximo volumen posible. A ver... ¡Hay que sacarle a Cornejo la bandera anti K!- exclamó el gordo. Ludovico, que andaba con unos pines amarillos que decían “Macri-De Marchi” y de Cornejo, nada; le contestó suavecito, como para no ofenderle.

Dos que quedaron en la misma boleta.

-Julián... eso es imposible... ¿De qué anti K hablan? Llevamos ocho años de gobiernos peronistas que no hicieron ni una sola rebeldía pública a los atropellos de los muchachitos de la Casa Rosada. Yo creo que en cuanto aparezca algún candidato del PJ a hacerle el anti K, a Cornejo lo van a tener que internar y darle sedantes para que se le pase el ataque de risa. No es creíble...- dijo, y bajó la vista para concentrarse otra vez en su plato.

-Bueno... es verdad... Pero algo hay que hacer... ¿Qué querés, que entreguemos mansamente el gobierno pagando todos los errores juntos? ¡La historia debería hacernos precio...!- dijo Julián, y les arrancó una buena risotada a sus amigos.

Finalmente, después del asado, los amigos pasaron derechito al café y al licor de manzanilla a modo de bajativo. La noche estaba fresca, había amagado a llover y el fin de semana largo en la montaña se presagiaba frío, con alguna lluvia y hasta tal vez un poquito de nieve en Punta de Vacas, por lo menos. Los amigos tomaron sus abrigos y partieron calle abajo.

-Gordo... ¿Qué pasa con Cobos? ¿Qué es eso de que van a hacer rancho aparte con Morales, Ricardito Alfonsín y los radicales descontentos con el pacto con Macri?

-No lo jodan al Julio, que anda tratando de despejarse... ¿No es fin de semana largo? Pero es cierto, sí... ha tenido contactos con Ricardito y Morales y algo van a hacer. Pero no se van de la UCR. No el Julio. Ya se fue una vez... no hay espacio para irse dos veces...

-¿Y entonces?

-¿Y qué se yo? ¡Preguntale al Ernesto!

-Jajajaaaaaaa... ¿Cómo va la pelea de Guaymallén?

-Imaginate que con 49 boletas en el cuarto oscuro no se le puede creer a nadie. Pero algunos radicales andan con unas encuestas en donde los que más miden son Abraham y Narváez, que es de los radicales de la “cooperativa”. Y la Fundación Felices los Lobos-Sgró andan cerca del 11 %, casi un punto por cada colectora que tienen. Pero... qué se yo... No les creo a las encuestas de Guaymallén... Acordate cuando a Abraham le daban menos de diez puntos y ganó el departamento, y cuando le daban 40 %, perdió... A Balter le daban 10 puntos de ventaja una semana antes en el '99 y el gobernador fue Iglesias, y a Amstutz lo daban gobernador ante Cobos y el Mula nos corrió a alpargatazos y tuvimos a Cleto. Después, César Biffi era número puesto y el gobernador fue Jaque... qué se yo... en todo caso, va a ser una PASO muy entretenida...

-Se viene la votación para elegir a Miriam Gallardo, Pettignano y Fernando Simón en la Corte, Tribunal de Cuentas y Fiscalía de Estado... ¿Cómo está eso?

-Divertido. Los radicales tienen 17 votos juramentados para bloquearlos en el Senado pero no sé si les alcanza. Hay que ver qué pasa con los tres senadores rebeldes, que andan con la lista de Roby. No creo que voten en contra. Pero si faltan los tres, la votación es 17-16 en contra y chau. Y queda inconclusa una de las patas importantes de la interna del PJ. En ese caso hay que “enfermar” o mandar en comisión a la Luna o a ver al Papa a alguno de la oposición. En el PJ les fueron a decir a los peronistas rebeldes que ni se molesten, que ya había votos radicales a favor de los compañeros. Pero no es cierto. No sé... el 31 a la mañana te cuento...

-Gordo... ¿Que va a pasar?

-Que gane quien gane acá, todo depende de Nación. Que el próximo presidente va a tener que arreglar el enorme despelote del tipo de cambio con todos los dólares que hay, tal vez deba devaluar y generar confianza dando alguna señal de cordura. ¿Y acá? Y... qué se yo... Creo que desde el Pilo, a ningún gobernador le alcanzó para transformar Mendoza. Algunos no tuvieron las herramientas, o no las supieron usar, o se equivocaron... o faltó coraje. Mendoza anda buscando eso, un transformador... alguien que ponga la provincia de cabeza a laburar...

-¿Y eso, se puede?

-Los reyes... ¿son los padres?

-Sí, pero los zapatitos, el césped y los regalitos... siempre están...

-Tenés razón... en una de esas, alguien se anima y hace algo... ¿no?

Y así, bipolares y antojadizos, con algo de esperanza tapada de un manto de pesimismo, desaparecimos en el sentido estricto de la palabra. Después de todo, tenemos cuatro días de San Perón... o mejor dicho, de Santa Cristina... ¡¡Y que nadie labure!!